Fuente: wikipedia.org

Escudo

Fuente: Wikipedia

Bandera

Nombre oficial

República de Túnez

Forma de gobierno

República presidencialista

Idioma Oficial

Árabe

Capital

Túnez

División administrativa

24 provincias

Gentilicio

Tunecino

Moneda Oficial

Dinar tunecino (TND)

Religión predominante

Islam sunita

Dominio de internet

.tn

Posición por población

79

Posición por superficie

93

Posición por PIB

90

Posición por IDH

95

Esperanza de vida

76.57 años

Ciudad más poblada

Túnez

Navegación

La República de Túnez es un Estado árabe localizado en el noroeste de África o Magreb, específicamente en la costa mediterránea. Colinda al norte y al este con el mar mediterráneo, al oeste con Argelia y al sur y sureste con Libia. Por sus dimensiones, Túnez es el Estado más pequeño de África del Norte. El idioma oficial del país es el árabe; otros idiomas hablados son el francés (áreas urbanas) y el bereber. Por otro lado, La religión de Estado es el islam sunita. Su moneda es el dinar tunecino (TND).

Su sistema de gobierno consta de una república parlamentaria. El poder ejecutivo lo dirige el presidente, el cual es elegido por mayoría absoluta de votos con segunda vuelta en caso de ser necesario. Este ejerce el cargo por cinco años, y tiene derecho a una reelección. También está integrado por el primer ministro, el cual es seleccionado por el partido o colación ganadora de las elecciones legislativas y nombrado por el presidente. Por su parte, el poder legislativo yace en la Asamblea de los Representantes del Pueblo, la cual está constituida por 217 parlamentarios que ejercen el cargo por 5 año: 199 elegidos de forma directa y 18 por representación proporcional para los habitantes en el extranjero. El poder judicial consiste en el Consejo Supremo Judicial, la Corte de Casación, la Corte Constitucional, además de tribunales de apelación, administrativos, militares, etc.

Historia

En el año 800 a.C., los fenicios fundaron la ciudad de Cartago en la costa del norte de África. De acuerdo con leyendas griegas y romanas, la fundadora de Cartago fue la hija del rey de Tiro, Elisa de Tiro. Esta escapó del actual territorio de Líbano por el asesinato de su esposo, y se estableció en una península de bajas colinas frente a una bahía denominada lago de Túnez. Los cartagineses eran navegantes y comerciantes que intercambiaban textiles, esclavos, metales (estaño, plata, oro y hierro), así como productos alimenticios. Fue tan grande su influencia que establecieron colonias en el norte de África, el sur de España y el Mediterráneo. Entre los años 264 y 146 a.C., los romanos derrotaron a los cartagineses en las Guerras Púnicas, fundando su propia colonia en el territorio en el año 122 a.C. d.C. La caída del Imperio Romano de Occidente en el año 530, permitió que el Imperio Bizantino tomara control de Cartago en 533. Sin embargo, los árabes musulmanes tomaron la ciudad en el año 698 y, tras la reconquista del territorio por parte del Imperio Bizantino, los musulmanes la destruyeron y retomaron en el año 705. En el siglo VIII, Túnez y otros territorios del norte de África fueron gobernados por diversos califatos.

En el siglo IX, la dinastía Aglabí o Banu al-Aglab comenzó a centralizar su poder en Ifriqiya (Túnez). El califa abasí Harún al-Rashid designó a Ibrahim I ibn Aglab como emir hereditario de Ifriqiya. La dinastía Aglabí consolidó una de las potencias militares más grandes en el Mediterráneo central y extendió su emirato al norte de Argelia, Tripolitania (Libia), Sicilia, Cerdeña y el Sur de Italia. El declive de esta dinastía se dio a causa de diversas rebeliones tribales y ataques de otros pueblos durante el reinado de Ibrahim II Abú Ishaq (875-902). Entre los años 893 y 909, los fatimíes liderados por el califa Abdullah al-Mahdi Billah, derrocaron y absorbieron la dinastía. Los aglabíes gobernaron en Malta hasta el año 1048.

Desde el año 909, el califato fatimí dominó el norte de África. Establecida en Kairuán, la dinastía controló la costa mediterránea de África y convirtió Egipto en el centro de su califato en la segunda mitad del siglo X. En su cenit, el califato incluía parte del Magreb, Sudán, Sicilia, el Levante mediterráneo y Egipto. Este fue el cuarto califato islámico y el único chií de toda la historia. En el año 1042, los bereberes ziríes dejaron de profesar el chiismo y reconocieron al califa abasí de Bagdad. Los fatimíes comenzaron a perder sus territorios progresivamente, hasta que en el 1060 solo tenían el Levante y partes de Siria. Fue hasta el año 1229 que la dinastía berebere de los hafsíes tomaron el poder de Ifriqiya (Túnez). En su apogeo, se extendieron por Argelia, Bugía, Túnez y una pequeña parte de Libia. A lo largo del siglo XIII, los hafsíes convirtieron a Túnez en el centro cultural y económico de la región. A través de caravanas a través del Sahara y del comercio marítimo, impulsaron su poder económico. No obstante, bajo su reinado se intensificó la piratería contra la navegación cristiana, lo que trajo represalias por parte del Reino de Aragón y la República de Venecia. En el siglo XVI, los hafsíes fueron rodeados por la lucha entre España y el Imperio Otomano. Después de diversas invasiones (1534 y 1535 por los otomanos; y 1573 por España liderada por Juan de Austria), en 1574 Túnez fue conquistada por los turcos otomanos. los hafsíes fueron derrocados y su último califa, Muhammad IV, fue ejecutado en Estambul.

Para el siglo XIX, Túnez fue desocupada por los otomanos. En 1881, Francia estableció un protectorado en el territorio y tomó el control de asuntos económicos y exteriores. Túnez se mantuvo en esta calidad durante la primera mitad del siglo XX, y fue hasta 1956 que alcanzó su independencia gracias al liderazgo de Habib Bourguiba. Este fungió como primer ministro y al año siguiente como presidente después de la abolición de la monarquía y la instauración de una república. Bourguiba destacó por implementar una serie de medidas para modernizar Túnez, entre ellas la eliminación de la poligamia, el establecimiento de divorcio vía legal, la decisión libre entre contrayentes, y una legislación para la adopción. En 1987, Bourguiba fue sustituido por el primer ministro Zine El Abidine Ben Ali, el cual triunfó en las elecciones presidenciales dos años después. El mandato de Ben Ali duró 20 años, hasta que en 2010 estallaron las protestas árabes conocidas como Primavera Árabe (2010-2012).

Túnez es el epicentro de las manifestaciones del mundo árabe entre 2010 y 2012. El 17 de diciembre de 2010, el vendedor ambulante, Mohammed Bouazizi, se inmoló tras ser despojado de sus mercancías y cuentas de ahorro. Bouazizi se convirtió en un símbolo de protesta para los tunecinos que estaban inconformes con las condiciones del país y el autoritarismo de Ben Ali. Fue así que comenzaron una serie de manifestaciones conocidas como la Revolución Tunecina o la Revolución de los Jazmines, las cuales que exigían la democratización del Estado y el mejoramiento de condiciones para la población. Ante su incapacidad de detener las protestas, Ben Ali dimitió el 14 de enero de 2011 y escapó a Arabia Saudita. Como un efecto dominó, las protestas en Túnez inspiraron a otros contextos de Medio Oriente y el Norte de África. Tales fueron los casos de Libia, Siria, Yemen, Argelia y Egipto.

El 27 de febrero de 2011, la situación en Túnez comenzó a estabilizarse con el nombramiento de Béji Caïd Essebsi como presidente. El Gobierno de transición anunció la celebración de elecciones para organizar una Asamblea Constituyente que realizara cambios en la Constitución. El 23 de octubre de 2011 se celebraron las primeras elecciones democráticas para elegir a la Asamblea Nacional Constituyente, en las que fue elegido Mustafá Benjaafar como presidente de la misma. El 10 de diciembre, la Asamblea estableció una Constitución provisional y dos días después se eligió a Moncef Marzouki como presidente provisional de la República. Marzouki propuso a Hamadi Jebali (secretario general del partido Al-Nahda de tendencia islamista) como primer ministro. Jebali formó un Gobierno provisional de coalición entre los tres principales partidos, lo que provocó numerosas y complejas negociaciones con el objetivo de aprobar una nueva Constitución. En 2013, fueron asesinados el líder de izquierda, Chokri  Belaid (6 de febrero) y Mohamed Brahmi (julio), lo que colmó de acusaciones al partido Al-Nahda. Fue por esto que el líder del partido se vio forzado a condenar con dureza los ataques terroristas, reclamar mayores medidas de seguridad para el país y mantener distancia con otros líderes religiosos.

Fue el 26 de enero de 2014 que el texto final de la nueva Constitución tunecina fue aprobado por la Asamblea con 200 votos a favor, 12 en contra y 4 abstenciones. La Constitución tunecina de 2014 adoptó una posición religiosa moderada, comprometida con la democracia en el país y en la protección de derechos humanos. El partido Al-Nahda perdió su mayoría parlamentaria en las elecciones de octubre, mientras que el partido Nida Tounes salió victorioso. Ambos partidos crearon un Gobierno de coalición y Béji Caïd Essebsi fue el primer presidente.

Situación política:

Túnez ha avanzado en su proceso de transición después de la Revolución de los Jazmines. El periodo de estabilización del nuevo régimen democrático comenzó en 2014, cuando se abrió camino el consenso constitucional y a las tecnocracias nacionales. La Constitución del 26 de enero de 2014 instauró un régimen semipresidencialista con pleno reconocimiento del pluralismo político y garantías para los derechos humanos. En las elecciones presidenciales de diciembre de 2014, obtuvo la victoria Beyi Caïd Essebsi, que con el 55% de los votos se convirtió en el primer presidente de Túnez elegido por sufragio universal. Antes de octubre de 2014, las fuerza más votada en las elecciones legislativas fue Nida Tunis, un partido creado por Bey Caid Essebsi como contrapeso del predominio islamista de Al-Nahda. Ambos partidos mayoritarios apoyaron en coalición diversos gobiernos desde las elecciones, dado el entendimiento entre Essebsi y el líder de Al-Nahda, Rached Ghannouchi.

Uno de los rasgos distintivos de la nueva democracia tunecina es el trabajo de diversas organizaciones en materia de derechos humanos. Entre ellas, destacan el papel del sindicato mayoritario UGTT (Unión General de los Trabajadores Tunecinos), el de la principal organización patronal UTICA (Unión Tunecina de la Industria, el Comercio y la Artesanía), la Liga Tunecina de Derechos Humanos (LTDH) y la Orden de los Abogados, las cuales fueron reconocidas con el Premio Nobel de la Paz en 2015.

En 2016, Essebsi impulsó una iniciativa para poner fin al gobierno tecnocrático de Habib Essid y para establecer un gobierno de unidad nacional. Fue en junio de este año que se firmó el Pacto de Cartago entre las fuerzas políticas y agentes sociales tunecinos. Este fungiría como base del nuevo gabinete gubernamental. El gobierno presidido por Yusef Chahed, una joven figura de Nida Tunis, fue investido por la Asamblea de Representantes del Pueblo (ARP) en agosto de 2016, con los votos de Nida Tunis y Al-Nahda, además de los liberales de Afeq Tunis, otros partidos y diputados. Posteriormente, en 2018 se dio un distanciamiento entre Nida Tunis y Al Nahda y surgió un nuevo grupo parlamentario: la Coalición Nacional, en apoyo del gobierno de Chahed. Por su parte, Yusef Chahed llevó a cabo viarias remodelaciones ministeriales, la más importante aprobada el 12 de noviembre de 2018 que contó con el apoyo de Al-Nahda, la Coalición Nacional y Machru Tunis.

En 2019, se comenzó la reorganización del panorama de partidos políticos y la elaboración de sus diferentes estrategias ante las elecciones. Sin embargo, la muerte de Beji Caïd Essebsi el 25 de julio de 2019, produjo el adelanto del ciclo electoral y supuso una auténtica prueba de resistencia para la recién consolidada democracia tunecina. En las elecciones presidenciales, fue elegido como presidente Kaïs Saïed con un 72% de votos y gran apoyo de la juventud. Por otro lado, las elecciones legislativas tuvieron una participación del 42% , lo que definió una Asamblea fragmentada y encabezada por Al-Nahda como mayor grupo parlamentario. En 2020 el presidente designó al líder del partido Al-Takatul, Elyès Fakhfakh, como candidato a presidir el Gobierno. El gobierno de Fakhfakh tuvo que enfrentar la pandemia del COVID-19, declarando un confinamiento generalizado a partir del 13 de marzo y el cierre de fronteras el 18 de marzo. El proceso de desconfinamiento progresivo finalizó a principios de junio y las fronteras fueron reabiertas a partir del 27 de junio. Túnez logró limitar los contagios acumulados a 1,200 casos y el número de muertes a 50. No obstante, por presunto conflicto de intereses, Fakhfakh renunció y el Ministro de Interior, Hichem Mechichi, formó un nuevo gobierno.

Derechos Humanos:

La arquitectura institucional de la Constitución de 2014 se mantiene en funcionamiento, sin embargo,  como el parlamento tunecino ha fallado en designar a cuatro jueces para la Corte Constitucional, esta no ha comenzado sus operaciones. Asimismo, el parlamento ha fallado en crear otras autoridades como el Comité de Derechos Humanos y el Comité de Corrupción y Buena Gobernanza. En materia de libre expresión, las autoridades tunecinas han aplicado leyes para castigar la crítica a servidores públicos. Anis Mabrouki y Hajer Awadi fueron arrestados en abril de 2020 por criticar al gobierno. Ambos fueron acusados de crear disturbios, además de criticar a oficiales y servidores públicos de violencia y corrupción.

En cuanto a derechos de la mujer, las mujeres siguen enfrentando desigualdad bajo el Código Tunecino de Estatuto Personal (1956) que permite que los varones heredar el doble de la parte que las mujeres. El parlamento tunecino está en proceso de considerar una declaración realizada por el Comité de Libertades Individuales e Igualdad en 2017, la cual propone la igualdad de derechos de herencia. Por otro lado, el Código Tunecino de Estatuto Personal sigue refiriéndose al hombre como “la cabeza de la familia”, lo que da al hombre ventajas sobre la gestión del hogar. Desde abril, el Ministerio de Familia y Mujeres se ha dedicado a brindar refugio a víctimas de abuso doméstico. Comenzando la contingencia sanitaria en marzo de 2020, el ministerio recibió más reportes sobre violencia doméstica comparada con otros años.

Política exterior:

La política exterior de la República de Túnez se apega a la legalidad internacional y al mantenimiento de la paz a través de la solución pacífica de controversias, la tolerancia, la solidaridad entre Estados y sociedades, la justicia y progreso por el beneficio de la humanidad. Sus principios se basan en lo siguiente:

  • Aferrarse a la legalidad internacional así como al respeto de sus requerimientos y decisiones.
  • Aferrarse a la paz al favorecer el diálogo, la negociación y medios pacíficos para la solución de disputas y conflictos.
  • Desarrollar las relaciones internacionales desde el respeto y compromiso mutuos, en favor de la no intervención de asuntos de otros Estados.
  • Defender causas justas.
  • Contribuir con los esfuerzos y acciones a favor de mantener la paz, seguridad y estabilidad, la promoción de derechos humanos y el cumplimiento del bienestar y progreso en beneficio de la humanidad en su totalidad.

Estos principios representan el marco de la diplomacia tunecina y su acción constante en servicio de el interés del país, tanto en niveles bilaterales como multilaterales. Por otra parte, la República de Túnez se ha comprometido en diversificar sus y mejorar la cooperación con Estados cercanos y con intereses interdependientes. Entre estas medidas, destacan fortalecer las estructuras de la Unión Árabe del Magreb (AMU por sus siglas en inglés) para implementar la integración económica entre los países del Magreb y consolidar sus relaciones con otros actores como la Unión Europea. Asimismo, se ha comprometido en mejorar la solidaridad entre los Estados Árabes, en consolidar relaciones con Estados Unidos, en el fortalecimiento de relaciones con los Estados Africanos y la Unión Africana, y en el apoyo de sus vecinos en el Mediterráneo en materia política, económica, social y cultural.

Actividades económicas:

La cercanía geográfica con Europa y su apertura al mar Mediterráneo representan una gran ventaja para la República de Túnez en materia económica. El país posee una industria diversificada en áreas como aeronáutica, química y textiles, la asistencia de una mano de obra calificada y un potencial desarrollo en el sector agropecuario. Asimismo, es un país rico en petróleo, gas y fosfato. Sus principales exportaciones constan de productos eléctricos aislados, trajes de vestir para hombres y niños, aceites de petróleo, trajes de esquiar, protector de circuitos eléctricos, aceite de oliva, higos, piñas y caña de azúcar. Por otro lado, sus principales importaciones son aceites de petróleo, gas de petróleo, automóviles, protector de circuitos eléctricos, circuitos electrónicos integrados, trigo, caña de azúcar, maíz y cigarrillos. Sus principales socios comerciales en el rubro de exportaciones son la Unión Europea, Argelia, Libia, Estados Unidos y Suiza. En cuanto a las importaciones, sus socios comerciales son la Unión Europea, China, Turquía, Argelia y Estados Unidos.

Principales problemáticas:

A pesar de progresar en su democratización, Túnez enfrenta las problemáticas siguientes:

  • Tensiones por grupos extremistas religiosos.
  • Desigualdad de género en el ámbito civil.

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Población total
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Superficie (KM2)
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PIB nominal (USD)
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PIB per cápita (USD)

Galería

Britannica Escola. Cartago. Recuperado de: https://escola.britannica.com.br/artigo/Cartago/543751

Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques. (2020). República de Túnez. Recuperado de: https://centrogilbertobosques.senado.gob.mx/docs/F_Tunez.pdf

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Ferreiro, J. (2016). Primavera Árabe en Túnez: Hacia un Estado Democrático Confesional. Recuperado de: https://www.boe.es/publicaciones/biblioteca_juridica/anuarios_derecho/abrir_pdf.php?id=ANU-E-2016-10038100443_ANUARIO_DE_DERECHO_ECLESI%C3%81STICO_Primavera_%C3%A1rabe_en_T%C3%BAnez:_Hacia_un_Estado_democr%C3%A1tico_confesional

Páginas Árabes. (2013). La Dinastía Fatimí, Omeyas y Almóhades. https://paginasarabes.com/paises/antiguos-paisesciudades-y-reinos/al-andalus/la-dinastia-fatimiomeyas-y-almohades/
Tesauros. Dinastía Aglabí. Recuperado de: http://tesauros.mecd.es/tesauros/contextosculturales/1194717.html

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