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Tensiones en la OTAN: Grecia y Turquía se disputan el mediterráneo.

Las tensiones entre Grecia y Turquía han empeorado considerablemente en los últimos meses después de que las autoridades turcas acusaran a Atenas de violar los derechos humanos de los migrantes que llegan a sus costas e incluso de abandonarlos en el mediterráneo a su suerte.

En una entrevista televisada, el PM griego, Kyriakos Mitsotakis, afirmó que su país ha sido víctima de una campaña de noticias falsas. En efecto, Turquía, desde hace años, ha ejercido presión en la Unión Europea (U.E.) utilizando la llegada de migrantes a Europa como una ventaja en las negociaciones que entabla con la organización.

De hecho, a principios del mes de marzo de 2020, el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan anunció la posibilidad de que millones de migrantes se dirigieran al territorio Schengen. Esta declaración claramente tuvo la intención de recordar a Bruselas lo que está en juego.  

Kyriakos Mitsotakis afirmó públicamente que Turquía, miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), no ha fungido como un aliado para Grecia y la Unión Europea, al contrario, se ha convertido en un traficante de personas que se ha encargado de llevar a cabo la movilización masiva y coordinada de migrantes hacia su territorio. [1]

Sin embargo, el tema de la migración es solo una arista del complejo conflicto de intereses entre Bruselas, Grecia y Turquía. Las reservas de gas ubicadas en el mediterráneo también han sido un catalizador para las cada vez más incisivas tensiones entre Ankara y Atenas.

Las relaciones entre ambos países fueron a pique desde el pasado enero, cuando Grecia, Israel y Chipre firman un acuerdo en el que los tres países se comprometen a construir un ducto que parte del territorio griego, atraviesa la Isla de Chipre y finaliza en Israel.

El PM Israelí, Benjamin Netanyahu, se mostró satisfecho con los resultados de tales negociaciones y “antes de dejar la capital griega, […] dijo que tres países han establecido ‘una alianza de gran importancia’ la cual reforzará la estabilidad regional y convertirá a Israel en ‘una central energética.’ ” [2] Sin embargo, resulta bastante debatible que una alianza de cooperación energética, la cual excluye a Turquía y que mucho menos cuenta con su apoyo, sea capaz de garantizar la estabilidad en el mediterráneo.

Meses después, el 6 de agosto, Grecia firma un acuerdo en el cual se fijan los, mutuamente pactados, límites de las Zonas Económicas Exclusivas de Grecia y Egipto. Cabe destacar que este acuerdo es pivotal para los intereses de Grecia y la Unión Europa. Por su parte, el país griego necesita asegurar la viabilidad de la construcción del gasoducto pactado con Chipre e Israel, y, por otro lado, la U.E. tiene por objetivo garantizar la seguridad energética a través de la diversificación de distribuidores.

Gráfico 1. Mapa de los límites marítimos acordados entre Grecia y Egipto

Este mapa muestra el área asegurada por el acuerdo entre Grecia y Egipto.

 Fuente: Greek City Times

Sin embargo, las pretensiones de Grecia, Israel y Chipre han sido reprobadas categóricamente por Turquía, país que ha rechazado la validez de dicho pacto declarando que este viola el acuerdo entre Ankara y Libia, firmado el 27 de noviembre de 2019, el cual establece los límites marítimos de estos dos países. Ver gráfico 2.

Aunado a este acuerdo, Turquía y Libia accedieron a una cooperación de tipo militar, la cual otorga autorización a las fuerzas turcas para desplegar elementos militares en el área demarcada si Trípoli las solicita. Este pacto precisamente fue elaborado con el fin de impedir cualquier pretensión griega e israelita de construir un gasoducto en la región. Ver gráfico 2. Las motivaciones turcas son simples: de permitir la implementación de este tipo de proyectos en el mediterráneo, su ventaja geopolítica se vuelve tenue.

La ubicación de Turquía es privilegiada ya que “a pesar de que carece de sus propias reservas minerales, tiene ventajas estratégicas para el tránsito energético ya que se encuentra entre Asia Occidental, Rusia y el Caucaso y el gran mercado energético de Europa y occidente.” [3]

Gráfico 2. Mapa de los límites marítimos acordados entre Turquía y Libia

Este mapa muestra el área asegurada por el acuerdo entre Turquía y Libia.

Fuente: Selami Ozalp / TRTWorld

Por supuesto, las partes firmantes están conscientes de los beneficios que construir un gasoducto en el mediterráneo implica para sus países. Precisamente, “el Ministro de Energía Israelí, Yuval Steinitz afirmó que la construcción del gasoducto EastMed tiene la ventaja de ser menos susceptible a sabotajes […] porque no atraviesa muchas fronteras nacionales para alcanzar los mercados.” [4]

Como respuesta, Turquía envío una embarcación, el Oruc Reis, a las aguas del mediterráneo para comenzar tareas de exploración sísmica. Esta embarcación fue escoltada por naves armadas, acción que el Primer Ministro Griego, Kyriakos Mitsotakis y el presidente francés Emmanuel Macron condenaron tajantemente.

El ejecutivo griego afirmó que Grecia respondería ante cualquier ataqué y declaró que los problemas entre el gobierno de Ankara y Grecia no son simples desacuerdos entre vecinos, son un reto para la Unión Europea. [5] Este comunicado deja muy claro el mensaje de Grecia a Turquía: las intimidaciones no solo son entendidas como una amenaza a la soberanía de Grecia, el gobierno turco también está desafiando a la Unión Europea.

A pesar de que Heiko Maas, ministro de relaciones exteriores alemán, intentó mediar la situación entre ambos países, Ankara y Atenas no han logrado concretar un dialogo apropiado para cesar las provocaciones militares en el este del mar mediterráneo. Ante estas circunstancias, Francia ha anunciado el despliegue de su milicia naval en la región para salvaguardar la paz de la zona.

Josep Borrel, el Alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, señaló el viernes 28 de agosto que “[la Unión Europea] debe caminar sobre una delgada línea entre preservar un verdadero espacio para el diálogo y al mismo tiempo mostrar fortaleza colectiva en defensa de intereses comunes.” [6] Asimismo, anunció que debido a la renuencia de Turquía, las autoridades europeas se ven obligadas a discutir posibles sanciones en el Consejo Europeo a finales de Septiembre.

La determinación de Ankara por apropiarse de las reservas de gas ha provocado que, de manera simultánea, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, organizara llamadas individuales con el presidente turco y con el PM griego con el fin de poner fin al conflicto entre los miembros de la OTAN.

Sin embargo, cabe mencionar que el mandatario estadounidense no es un mediador imparcial ya que en el supuesto de que Turquía obtuviera el control de las reservas de gas e invalidara el acuerdo entre Grecia y Egipto, uno de sus aliados estratégicos más importantes, Israel, se vería altamente perjudicado.

Estados Unidos ha establecido una fuerte relación con el gobierno de Israel desde hace décadas. Tan sólo a principios del año Donald Trump y el Primer Ministro Benjamin Netanyahu hicieron público un plan colaborativo para violar la soberanía del pueblo palestino y anexar gran parte de su territorio.

En el 2016, ambos gobiernos ratificaron un acuerdo que asegura la entrega de 3,800 millones de dólares a Israel para su gasto militar. Estados Unidos se ve beneficiado de este arreglo ya que este monto deberá ser utilizado únicamente para la compra de armamento estadounidense. Aunado a este antecedente, el país norteamericano ha tenido fuertes desacuerdos con Ankara en el pasado.

En el 2019, los intereses de ambos Estados en Siria se contrapusieron y provocaron que el mandatario estadounidense se pronunciara en contra de cualquier intento turco por atacar a la facción kurda, puesto que esta milicia es su principal aliado en el combate del Estado Islámico.

Meses después, el ejecutivo turco anunció la posibilidad de cerrar la base aérea militar de Estados Unidos, ubicada en Incirlik, después de que el Senado de este país reconociera formalmente a la persecución y asesinato de población armenia como un genocidio perpetrado por el Imperio Otomano.

De tal suerte, Turquía se enfrenta a un occidente presto al diálogo, pero, si este no es efectivo, preparado para la defensa de sus intereses y la implementación de sanciones. Nos resta preguntar ¿Hasta qué punto Turquía está dispuesta a disentir con los miembros de la OTAN?

Sabemos, sin lugar a duda, que históricamente uno de los objetivos a largo plazo de Turquía ha sido lograr su adhesión a la U.E., sin embargo, ante la posibilidad de ver sus ventajas geopolíticas en la región disminuidas, ya no se vislumbra con total claridad si para este país de Asia Occidental el ser miembro de la integración europea sigue siendo una de las prioridades más urgentes y de mayor importancia en el ámbito de la política exterior.

Turquía se muestra firme en su convicción de controlar las reservas de gas del mediterráneo. El mandatario turco y sus portavoces continúan haciendo declaraciones que implican la posibilidad de un conflicto armado con Grecia. Además, Ankara ha implementado la estrategia brinkmanship para intimidar navalmente a Grecia, acción que los miembros de la OTAN encuentran particularmente preocupante. Sin embargo, por ahora lo más pertinente es observar cómo se desarrolla el conflicto en los próximos días antes de emitir algún tipo de proyección.

[1] CNN, Greek PM to Turkey: ‘Stop the provocations, let’s start talking. Amanpour. Cable News Network. 20 de agosto de 2020. Vídeo, 00:14:07. https://edition.cnn.com/videos/tv/2020/08/20/kyriakos-mitsotakis-prime-minister-of-greece-migrants-turkey-tensions-aman.cnn

[2] Editorial. Greece, Israel, Cyprus sign gas pipeline deal, angering Turkey. Aljazeera, 2 de enero de 2020. Consultado en https://www.aljazeera.com/ajimpact/greece-israel-cyprus-sign-gas-pipeline-deal-angering-turkey-200102142853126.html el 24 de agosto de 2020.

[3] Tekín, Alí. 2007. Turkey’s Geopolitical Role: The Energy Angle. Middle East Policy Council 14 (Primavera) No. 1.

[4] Editorial. Greece, Israel, Cyprus sign gas pipeline deal, angering Turkey. Aljazeera, 2 de enero de 2020. Consultado en https://www.aljazeera.com/ajimpact/greece-israel-cyprus-sign-gas-pipeline-deal-angering-turkey-200102142853126.html el 24 de agosto de 2020.

[5] CNN, Greek PM to Turkey: ‘Stop the provocations, let’s start talking. Amanpour. Cable News Network. 20 de agosto de 2020. Vídeo, 00:14:07. https://edition.cnn.com/videos/tv/2020/08/20/kyriakos-mitsotakis-prime-minister-of-greece-migrants-turkey-tensions-aman.cnn

[6]Editorial. EU foreign ministers agree to work on further Turkey sanctions, says Borrell. Ekathimerini, 28 de agosto de 2020. Consultado en https://www.ekathimerini.com/256341/article/ekathimerini/news/eu-foreign-ministers-agree-to-work-on-further-turkey-sanctions-says-borrell el 29 de agosto de 2020.

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