La Cooperación Internacional para el desarrollo y la gestión sostenible del agua en la Ciudad de México

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El agua es uno de los recursos naturales imprescindible tanto para la vida saludable de los ecosistemas como para la humanidad. Históricamente ha sido un recurso que ha determinado cómo y dónde el ser humano ha podido habitar como civilización. Sin embargo, la cantidad de agua potable en la tierra es limitada y su calidad ha sido constantemente sometida a una presión y explotación gracias a los cambios medioambientales dentro del Antropoceno en el siglo XXI. 

La Ciudad de México, a pesar de tener más días lluviosos que Londres, sufre de una escasez comparable con las de un desierto, lo que genera que cada litro de agua potable sea sumamente costoso y sin una garantía de calidad. La prensa internacional incluso la ha catalogado, desde el 2018, como la 9° ciudad en riesgo de quedarse sin agua.[1] Las causas radican en la zona geográfica de difícil acceso al recurso, la densidad poblacional; las actividades económicas que se desarrollan; los rezagos de sustitución de redes, desaprovechamiento del agua de lluvia, fugas de agua entubada y sobreexplotación de los mantos acuíferos.[2]

El Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de Recursos Hídrico (2019) estima que los recursos hídricos renovables para todo el mundo promedian o promedian 7.453 m³ por persona[3],  no obstante, la demanda de su uso industria en zonas urbanas en países de crecimiento económico ha crecido sobre el uso doméstico, que representa el 12 % en América Latina contra un 19%. Estas cifras son mayores en aquellas ciudades donde se abastecen grandes áreas demográficas como el Valle de México, cuyo consumo hídrico es 60% urbano.[4]

Mas del 25% del agua en el Valle de México es económicamente ineficiente lo cual conlleva al agotamiento del acuífero, sedimentaciones de suelo costosas en muchas zonas de la ciudad, así como la necesidad de traer agua de otras cuencas hidrográficas[5]. En términos sociales existe una inequidad social en la distribución y acceso al servicio, pues los indicadores de cobertura no contemplan que la población con menores recursos y localizada en zonas más vulnerables y reciben un servicio de menor calidad y cantidad de agua.

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos el artículo 4° establece que el Estado tiene la obligación de brindar los servicios de agua y saneamiento a toda la población ya que es un derecho humano y designa a los municipios en el artículo 115° la atribución de distribución de proporcionar este servicio[6].

Sin embargo, la política hídrica basada en una creciente extracción de fuentes externas para atender a las necesidades de la sociedad ha llegado a su límite, por lo que es urgente reflexionar sobre su gestión desequilibrada y desigual. La problemática en esta ciudad entonces no solo es la escasez sino la ineficiente, inequitativa y descoordinada gestión gubernamental del recurso, pues cada institución facultada a la gestión urbana del agua opera de manera desarticulada por las posiciones geográficas naturales de cada cuenca hídrica, que atraviesan entidades y cada una vela por sus intereses particulares.

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Los habitantes de las alcaldías de Tlalpan e Iztapalapa almacenan agua de pipa al no tener una disponibilidad 24/7

Por otro lado, no se cuenta con una visión transversal de la sostenibilidad como lo estipula el Reporte Brundtland, de 1987, es decir, en donde se tome conciencia de que “el agua disponible no es toda la que somos capaces de captar o extraer; el agua disponible es únicamente la que podemos extraer sin deteriorar el estado de los ecosistemas y de los acuíferos”[7].  La complejidad de esta gestión requiere de un enorme esfuerzo de coordinación entre los actores sociales y gubernamentales, científicos y técnicos. Es aquí, donde se requieren de nuevas formas o dinámicas de cooperación entre actores que sirva de una especie de amalgama para aglutinar de una forma coherente todos estos elementos.

La Cooperación Internacional Mexicana y el sector hídrico

 En las agendas de la política exterior, los problemas relacionados al medioambiente y las urbes pocas veces tienen resonancia, no obstante, con la adopción de la Agenda 2030 y la Nueva Agenda Urbana de la ONU-hábitat III[8] como marco de referencia ha llevado a nuestros funcionarios a optar por una visión más trasversal y amplia ante este tipo de problemáticas que impactan directamente en el desarrollo de las personas mexicanas. ¿Qué puede hacer entonces la Cooperación Internacional para el Desarrollo (CID) mexicana para contribuir a solucionar esta problemática en las Ciudad de México?

El actor institucional que ejecuta la política de CID en México es la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) dependiente de la Secretaría de Relaciones Exteriores [9] quien en materia de política hídrica ha formalizado, en el 2016, junto con la Comisión Nacional del Agua, el organismo dedicado a esta política en el país, un Consejo Técnico dedicado fomentar acciones de cooperación en regiones como Mesoamérica, Sudamérica y África.[10]

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El Consejo Técnico del Agua permite la retroalimentación de las acciones de cooperación entre la AMEXCID, el sector hídrico mexicano y otros actores involucrados.

Este consejo, representa un gran avance para la CID en el sector hídrico y sobre todo para los gobiernos locales de las ciudades, ya que permite el involucramiento de estos en el diálogo y propuesta de proyectos. En materia de CID los gobiernos locales mexicanos tienen la dificultad de ejercer un mayor protagonismo en actividades relacionadas con la cooperación internacional por el marco jurídico que rige esta política. 

Sin embargo, existen ciertas leyes que les dotan de atribuciones en la materia la Ley sobre celebración de tratados que le dan la facultad de realizar “Acuerdos Interinstitucionales” que abarca dependencias y organismos descentralizados del gobierno, incluyendo estados y municipios o la Ley orgánica de la administración pública federal que atribuye a la SRE a coordinar acciones de política exterior que realcen las entidades de la administración pública federal.[11]

En este sentido, el hecho de que los municipios mexicanos puedan llevar estas problemáticas globales en sus agendas locales de relaciones internacionales entre ciudades y municipios ha tomado un gran interés y trabajo al respecto. Actualmente, lo que pase en las ciudades de los países en desarrollo diseñará los caminos del futuro del planeta en el crecimiento económico, reducción de la pobreza, la desigualdad, estabilización demográfica, sostenibilidad ambiental y el ejercicio de los derechos humanos.

Oportunidades que puede aprovechar la CID mexicana para mejorar la gestión sostenible del agua

La gestión integral y sostenible del agua en buena medida depende del fortalecimiento de capacidades institucionales gubernamentales como la capacitación, innovación tecnológica y cobro de tarifas a nivel local. En la capital del país, el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMEX), es el organismo ideal para llevar a cabo proyectos pues es el operador responsable de la prestación de los servicios de agua potable y saneamiento y el que se encuentra más cercano a las problemáticas del recurso: acceso al agua potable a garantizar un saneamiento básico, riesgos ante los fenómenos meteorológicos como inundaciones en las zonas urbanas y rurales.

México ha fortalecido y promovido lazos bilaterales con actores tradicionales de CID como Alemania, España, Estados Unidos, Francia y Japón y ha ofertado cooperación Sur-Sur con Chile, Uruguay y la región africana. La AMEXCID cuenta con un Comité Técnico de Gobiernos que ha fortalecido la vinculación con los Gobiernos subnacionales, no obstante, en términos de agua y saneamiento la Ciudad de México sólo ha realizado un proyecto con el Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, Chile Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA) con el proyecto “Estrategia de Uso Eficiente del Agua en la Región Metropolitana de Santiago de Chile y la Ciudad de México”.[12]

El Fondo Mixto de Cooperación Técnica entre México- España es un espacio de oportunidad para financiar proyectos relacionados con la temática pues España cuenta con un fondo específico en la materia. El SACMEX por medio de la AMEXCID podrían desarrollar una alianza con ayuda de este fondo para realizar talleres de capacitación e innovación tecnológica de la red de suministro y reducción de pérdidas de agua, pues es sabido que en la ciudad pierde alrededor de 40% de agua por fugas en las tuberías.[13]  Es vital eficientizar el suministro para minimizar las pérdidas durante el tratamiento, el transporte, el almacenaje y el uso.

Además de renovar e innovar el sistema de monitoreo y de distribución de nuestra red urbana del agua, lo más importante es el comportamiento de los usuarios ante el uso y cuidado del recurso. Esto último tiene que ver con promover una nueva cultura del agua hacia los ciudadanos, materia en la que es experta la Ciudad de Zaragoza en España, pues ha logrado un control del consumo de agua con la instalación de dispositivos ahorradores de agua y un sistema de recopilación de datos conectado a un sistema de información geográfica y un modelo de simulación.[14]

Otra oportunidad se encuentra en los actores no gubernamentales. La AMEXCID podría promover, junto con la Dirección General de Vinculación con las Organizaciones de la Sociedad Civil de la SRE, una promoción y coordinación en el diseño de proyectos de recolección de aguas pluviales con organizaciones no gubernamentales y privados, pues estas tienen un mayor impacto en reducir los efectos negativos e incrementar localmente la disponibilidad de agua.

En las Alcaldías de Tlalpan e Iztapalapa el Gobierno de la CDMX junto con la ONG Isla Urbana, ha instalado, desde 2009, sistemas de agua potable para resolver el problema de falta de acceso a agua potable y de calidad[15].  Los diseños, costos, beneficios y limitaciones para una gran escala podrían ser un proyecto que sería interesante realizar en la Ciudad de México con otras ciudades latinoamericanas para compartir experiencias técnicas y obtener beneficios mutuos.

La Cooperación Internacional para el desarrollo y la gestión sostenible del agua en la Ciudad de México
Sistemas de Captación de agua de Lluvia de Isla Urbana

Consideraciones finales

La gestión sostenible del agua en la Ciudad de México, si bien tiene un componente técnico-ingenieril, es indispensable que los actores políticos y sociales, gubernamentales y no gubernamentales se involucren más entre si.  Se requiere, por lo tanto, de un fortalecimiento en la coordinación intergubernamental, y una mayor participación de la sociedad para exigir una mejor prestación de un mejor servicio de agua potable y saneamiento.

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Los temas prioritarios que estos actores deben atacar son: el establecimiento de tarifas asequibles, renovar las redes de alcantarillado, desarrollo de alternativas de abastecimiento y de almacenaje de agua; descontaminar los acuíferos y ríos que atraviesan la ciudad, para disminuir la sobreexplotación de los acuíferos.

El futuro de la sociedad, cada vez más se perfila a las ciudades, por lo tanto, nuestras urbes deben estar preparadas para afrontar los nuevos retos globales. Incrementar el uso de instrumentos que ofrece la AMEXCID bajo un enfoque de desarrollo locales y urbanos puede ser una alternativa innovadora para desarrollar nuevos métodos y proyectos para una gestión sostenible, sustentable y eficiente del uso del agua, y así los habitantes de la Ciudad de México dejen de sufrir la escasez de este recurso.

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1] Forbes, “CDMX, entre las 11 ciudades que podrían quedarse sin agua potable”, 21 de febrero, (2018), https://www.forbes.com.mx/cdmx-entre-las-11-ciudades-que-podrian-quedarse-sin-agua-potable/. (Consultado el 1 de diciembre de 2020).
[2] Lorena Torres Bernardino, La gestión del agua potable en la Ciudad de México. Los retos de la CDMX: Gobernanza y Sustentabilidad. (Instituto Nacional de Administración Pública, A.C. 2017), 102-103

[3] UNESCO, Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de Recursos Hídricos, No dejar nadie atrás, (ONU,2019), 139

[4] Banco Mundial, (BM), Gestión Integral de Aguas Urbanas.(Washington. D.C:2012) 8-9

[5] Laura García J., Ciencia UNAM, DGDC, “Desigualdad, fugas, costos y concesiones han puesto en jaque el acceso a este vital líquido, (2018). http://ciencia.unam.mx/leer/775/problematicas-economicas-del-agua-en-mexico (Consultado el 28 de diciembre de 2020).

[6] Art. 4, Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 1917.

[7] Marcos Abel, La Calle. “Nuevos enfoques institucionales en la gestión del agua: directiva marco de agua”, En El agua: Perspectiva ecosistémica y gestión integrada., de Arrojo P., Herrera T. Del Moral L,( Fundación Nueva Cultura del Agua. 23, 2015) 23-

[8] CEPAL. Agenda 2030 y los Objetivos del Desarrollo Sostenible. Una oportunidad para América Latina y el Caribe. (CEPAL, Santiago, Chile: Naciones Unidas. 2018) páginas

[9] Cámara de Diputados, Ley Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo, (Diario Oficial de la Federación, 2011)

[10]SRE. AMEXID, “La AMEXCID y Conagua instalan el Consejo Técnico del Agua”. 15 de julio del 2016, en https://www.gob.mx/amexcid/prensa/la-amexcid-y-conagua-instalan-el-consejo-tecnico-del-agua, (Consultado el 27 de diciembre de 2020).

[11] Velázquez, Rafael, y Jorge Schiavón, “Marco normativo e institucional de la cooperación internacional descentralizada de los gobiernos locales en México”, en Ponce, Esther y Gabriela Sánchez, Cooperación internacional para el desarrollo local: aspectos estructurales, experiencias, oportunidades y limitaciones, (Instituto Mora/UAM-A/GTZ, 1a. Ed. 2010), 114-116.

[12] Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID), /PNUD. Mapeo de proyectos y acciones de cooperación internacional de gobiernos subnacionales en México. (Ciudad de México: AMEXCID-PNUD 2017) 83.

[13] Op.cit, Laura García J (2018)

[14] Víctor Viñuales, El proyecto “Zaragoza ciudad ahorradora de agua”, (Fundación Nueva Ecología y Desarrollo, ECODES, 1999)

[15] Isla Urbana, “Proyectos Principales. Programas Cosecha de agua de lluvia”, https://islaurbana.org/sistemas-de-ciudad/ (Consultado el 28 de diciembre de 2020).

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