Taiwán: el conflicto que se gesta entre Estados Unidos y China.

Portada Conflicto en el Estrecho de Taiwán
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Las relaciones entre Estados Unidos y China alcanzaron una gran tensión en los cuatro años de la administración Trump: la guerra comercial, la arremetida del presidente estadounidense contra Huawei por las sospechas de espionaje, la inculpación a China por la pandemia de la COVID-19, las amenazas de prohibición a las aplicaciones TikTok y WeChat, el cierre recíproco de consulados y la expulsión de periodistas. A esto, hay que agregarle el apoyo político y venta de armas de Estados Unidos a Taiwán. También, después de que China arremetiera contra Hong Kong con la implementación de la nueva Ley de Seguridad en este año, envió aeronaves y buques de guerra a navegar por el Estrecho de Taiwán y a cruzar el espacio aéreo taiwanés. Estos fueron mensajes que China envió al gobierno de la isla y a los que tanto Taiwán y Estados Unidos respondieron con el envío de sendas naves militares a patrullar la zona.

Ahora que Joe Biden está a unas semanas de asumir la presidencia en Estados Unidos, se cree que tomará una posición menos agresiva hacia China y actuará con moderación en sus relaciones con Taiwán. La Ley sobre Relaciones con Taiwán es la guía bajo la cual Estados Unidos ha conducido por cuarenta años su relación no diplomática con la isla. En esta no se garantiza que el país norteamericano intervendrá militarmente si China ataca o invade Taiwán, pero tampoco se plantea el abandono total a la isla en caso de una agresión. Esta ley es ambigüa y de ahí se deriva el nombre que lleva la política estadounidense frente a Taiwán: ‘‘ambigüedad estratégica’’, diseñada para disuadir a Taiwán de una declaración unilateral de independencia y disuadir a China de tratar de reunificar a la isla por la fuerza.
No obstante, China se muestra más fuerte que nunca. Ni la pandemia de la COVID-19 ha logrado minar su moral y crecimiento económico.

Otro factor a considerar es que la presidenta pro independentista de Taiwán, Tsai Ing-wen, fue reelecta este año como presidenta, esto significa cuatro años más de su gobierno en los que tendrá que enfrentar el desafío de neutralizar a una China agresiva y conseguir el apoyo incondicional de Estados Unidos durante la administración de Joe Biden.

¿Existe un temor justificado para pensar que una posible nueva crisis en el Estrecho de Taiwán podría implicar una invasión de China a Taiwán y, con ello, la posibilidad de una intervención por parte de Estados Unidos?

Taiwán: el conflicto que se gesta entre Estados Unidos y China.
Estrecho de Taiwán.
Fuente: PUEAA

Relaciones a través del Estrecho de Taiwán

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, la República de China, establecida después de la revolución de 1911, se encontraba en una guerra civil. Se enfrentaban dos bandos claramente diferenciados, por un lado el gobierno oficial y nacionalista del presidente Chiang Kai-shek y, por el otro, los comunistas comandados por Mao Zedong. En 1949, triunfaron los comunistas y el gobierno de la República de China huyó a la isla de Taiwán. En ese entonces, se consideraba que la isla formaba parte de todo el territorio chino, sin embargo, existían dos gobiernos paralelos, uno gobernando en China continental –Mao Zedong proclamó la fundación de la República Popular China y a la zona que está bajo soberanía de esta se le denomina China continental- y el otro en la isla de Taiwán –la continuación del gobierno de la República de China-, cada uno considerándose a sí mismos como los legítimos gobernantes de toda China a pesar de que sólo gobernaban alguna de las dos entidades políticas. Casi cinco décadas más tarde, ambos gobiernos acordaron el Consenso de 1992, en el se reconocía la existencia de una sola China, pero con dos naciones: una de ellas es Taiwán. Es importante mencionar que el actual partido gobernante en la isla, el Partido Progresista Democrático (PDP), no reconoce el Consenso de 1992. En aquel año de alcanzado el consenso, el Kuomitang era el partido gobernante en Taiwán.

Previo a lograr el consenso, China y Taiwán se enfrentaron dos veces, estos eventos son conocidos como la Primera Crisis del Estrecho de Taiwán (1954-1955) y la Segunda Crisis del Estrecho de Taiwán (1958). Posteriormente, sucedió la Tercera Crisis en el Estrecho de Taiwán (1995-1996), la última y más reciente advertencia de una posible invasión de China a la isla, pues desde el Continente se lanzaron misiles balísticos contra Taiwán.

La relación entre China y Taiwán se caracteriza por la presencia de altibajos. El Kuomitang fue el partido que gobernó Taiwán desde 1949 hasta el año 2000. La confrontación con China continental fue una de las líneas principales del partido, después transitaron hacia la conciliación y el establecimiento de relaciones más estrechas. Inclusive, bajo la administración del presidente Chen Shui-bian (2000-2008) del Partido Progresista Democrático (PDP) y bajo el gobierno de Ma Ying-jeou (2008-2016) cuando el Kuomitang volvió a gobernar la isla, se mostraron abiertos al diálogo y a la conciliación con China. Las relaciones económicas se fortalecieron considerablemente y condujo al levantamiento del ‘‘Movimiento Girasol’’ en el que jóvenes estudiantes taiwaneses protestaron en el año 2014 contra un acuerdo comercial que firmarían China y Taiwán. Los taiwaneses consideraron que dicho acuerdo incrementaría la dependencia de la isla frente a los continentales.

El cambio en Taiwán hacia una retórica independentista y de confrontación surge en 2016 cuando Tsai Ing-wen, del Partido Progresista Democrático (PDP), se convierte en presidenta de la isla. Ella y el partido retoman el carácter independentista que habían adoptado en los últimos tres lustros y que habían suavizado durante la presidencia de Chen Shui-bian. Este cambio también se deriva de una política más agresiva hacia Taiwán por parte de China continental cuando Xi Jinping se convierte en presidente.

¿China se prepara para la guerra?

La prosperidad económica y el bienestar social en China y Taiwán son similares en la actualidad, lo que diferencia a estas entidades es el sistema político. Se considera que los taiwaneses han forjado una identidad nacional propia a partir de su régimen democrático y de la adopción de costumbres y formas de vida occidental –aunque lo tradicional no ha sido desplazado-. La embestida de China continental contra Hong Kong ha sido interpretado como preámbulo a los taiwaneses de lo que puede suceder si aceptan la propuesta de China continental de adherirse al estatus de ‘‘Un país, dos sistemas’’, bajo el cual se encuentra Hong Kong.

Este año, aviones de combate chinos cruzaron el espacio aéreo de la isla y buques de guerra chinos cruzaron el estrecho de Taiwán. Estados Unidos reaccionó con el envío de buques a patrullar la zona. Inclusive, el 13 de octubre, Xi Jinping visitó una base naval en el sur de la provincia de Guangdong, este se dirigió las fuerzas armadas para indicarles que estuvieran preparados para la guerra.

¿Por qué China quiere recuperar a Taiwán?

Recuperar a Taiwán supone el último paso para la reunificación total de toda China, algo anhelado desde el triunfo de la Revolución Comunista y parte del plan de Xi Jingping por reunificar a la patria hacia el año 2049, año en que se cumple el centenario de la Revolución Comunista y la fundación de la República Popular China.

Sus planes por imponerse en su área natural de influencia y, así mismo, el conflicto por los derechos soberanos sobre el Mar de China Meridional hacen de Taiwán un objetivo clave, pues este país también reclama su soberanía sobre una parte del mar. Hasta ahora, en el Sudeste Asiático, China ha impuesto su voluntad con sus vecinos: ha construido islas artificiales en el Mar de China Meridional, tomó control del atolón de Scarborough en 2012, negocia bilateralmente con los países de esta región para dirimir sus controversias y hace caso omiso de los fallos de La Haya. Mientras tanto, Estados Unidos se ha limitado a observar y a protestar, sin realizar algo en concreto.

Identidad nacional taiwanesa

Se han hecho múltiples encuestas a los taiwaneses en años recientes en donde se les pregunta si se considera a la isla como un Estado independiente, si estarían dispuestos a luchar por su nación en caso de que China buscara la reunificación de la isla a través de la fuerza y si se identifican como taiwaneses o como chinos. Sobre esto, un documental realizado por DW señala lo siguiente:

‘‘Cada vez más personas se identifican no según las raíces chinas, sino como taiwaneses. En mayo de 2020, el Centro de Investigación Pew realizó una encuesta entre los taiwaneses. Y el número y el porcentaje de taiwaneses que se identifican como taiwaneses simplemente volvió a subir al récord histórico, mientras que el número de personas que se identifican como chinos sigue disminuyendo. Esto refleja la creciente diferencia generacional entre la generación más joven, que considera la importancia de mantener su identidad taiwanesa frente a la generación mayor, que todavía siente que una gran parte de su vida tiene una conexión muy profunda con China’’. [1]

Una prueba de ello es que el sábado 20 de Octubre de 2018, unas cien mil personas se dieron cita frente a la sede del Partido Democrática Progresista (PDP), para manifestarse a favor de un referéndum en el que se decida la independencia de Taiwán frente a China continental. Dicho movimiento fue impulsado por Alianza Formosa, una coalición política apoyada por dos ex presidentes de la isla: Lee Teng-hui y Chen Shui-bian. Dicho referéndum no se ha llevado a cabo y, además, Taiwán nunca ha hecho una declaración formal de independencia.

Thousands of Taiwan independence campaigners took part in a rally in Taipei on Saturday calling for a referendum on a split from mainland China. Photo: EPA-EFE
Miles de personas se manifiestaron en Taipei para pedir un reférendum en el que se decida sobre la independencia de Taiwán en octubre de 2018.
Foto: EPA

Taiwán: el conflicto que se gesta entre Estados Unidos y China

Tras el triunfo de la revolución comunista, Estados Unidos otorgó su apoyo y reconocimiento a la República de China (Taiwán), pero en 1978, la administración de Jimmy Carter dejó de reconocer a Taiwán como Estado y estableció relaciones diplomáticas con la República Popular China.

A pesar del giro en la política exterior estadounidense por reconocer legítimamente al gobierno de Beijing, Estados Unidos ha mantenido una relación no diplomática con Taiwán. La Ley de Relaciones con Taiwán de 1979 ha regido la política en relación con la isla en ausencia de una relación diplomática o un tratado de defensa. También, los tres Comunicados Conjuntos entre Estados Unidos y China de 1972,1979 y 1982, y las Seis Garantías de 1982 delinean la relación entre Estados Unidos y Taiwán.

A finales de 2016, Donald Trump ganó las elecciones presidenciales en su país y uno de los primeros jefes de Estado en felicitarlo fue la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen. Esto causaría mucha polémica en China continental. También, el presidente Trump declaró a inicios de 2017 que estaba considerando reconocer a dos Chinas, es decir, reconocer a Taiwán como un país soberano y, a la vez, mantener sus relaciones con China, ignorando por completo el Consenso de 1992 y los comunicados conjuntos entre su país y China.  Como ya se mencionó anteriormente, Estados Unidos no reconoce la soberanía de China sobre Taiwán, pero tampoco la independencia de isla.

Es, precisamente, la Ley de Relaciones con Taiwán la que permite el suministro de armas a la isla. Durante la administración Trump, Estados Unidos vendió a Taiwán armas por un valor de 17 mil 997 millones de dólares, poco más de los 14 mil 70 millones de dólares vendidos en la administración Obama.  El 22 de octubre de 2020 se anunció la venta de 1811.3 millones de dólares, el 26 de octubre 2 mil 370 millones de dólares y el 4 de noviembre 600 millones de dólares. Esto en un lapso de sólo dos semanas. 

¿Por qué Taiwán es un aliado importante para Estados Unidos? Una vez finalizada la segunda guerra mundial, el país norteamericano creó un sistema de alianzas en Asia y la presencia de sus tropas garantizaron una relativa estabilidad que, más tarde, ayudaría a los países asiáticos a prosperar. De esta forma, los estadounidenses fortalecieron su presencia e influencia en esta parte del mundo. Sin embargo, el orden mundial estadounidense está colapsando. La estabilidad, prosperidad e influencia de China le permiten cuestionar y desafiar la presencia de un actor externo a la región. Taiwán es un aliado importante de Estados Unidos para seguir manteniendo un poco de la influencia que mantiene en Asia-Pacífico y en el Indo-Pacífico, además de lograr la contención de la influencia China,  aunque una pregunta que se realizan académicos y analistas es si verdaderamente Estados Unidos está dispuesto a poner en riesgo o a sacrificar Los Ángeles o San Francisco por defender a Taiwán y a los casi 80 mil ciudadanos estadounidenses que viven en la isla. ‘‘De lo contrario, Washington debe decidir qué precio está dispuesto a pagar para ayudar a Taiwán’’. [2]

Conclusiones            

La tensa relación sino-estadounidense tuvo como una de sus causas a Taiwán. Una nueva crisis en el Estrecho amenaza con poner al borde de un conflicto directo a Estados Unidos y a China porque no existe una estrategia que el país norteamericano deba seguir en caso de que China agreda directamente a Taiwán. En la Tercera Crisis del Estrecho, Estados Unidos realizó un despliegue militar por mar, pero ¿cómo actuará si China decide bombardear Taipéi o invadir la isla? Estados Unidos está muy golpeado por la pandemia de la COVID-19, las relaciones con sus principales aliados, excepto por Taiwán e Israel, están deterioradas por el abandono al multilateralismo de Trump, internamente el país está muy fragmentado, ¿esto lo aprovechará China?

Además, si los continentales planeaban una reunificación pacífica en la que Taiwán decidiera por sí sola reintegrarse, no será posible en, por lo menos, los siguientes tres años de la presidencia de Tsai Ing-wen y de su partido, el Partido Progresista Democrático (PDP), quien es mayoría en el Yuan Legislativo y que llevan una agenda claramente pro independencia.

Por último, China no cuenta con medios no hostiles para atraer a los jóvenes de Taiwán, una población que se identifica a sí mismo como taiwanesa. Esta vive en paz, cuentan con prosperidad en la isla y, algo muy importante, tienen una democracia.

Estos factores denotan que serán tres-cuatro años complicados. La estabilidad de la región depende de los tres actores, pues de estallar un conflicto, otros países se verían atraídos a este.

[1] DW News (2020). ‘‘Taiwan: China’s next target? | DW Analysis’’, video de Youtube, Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=VkuNWDG3yNM&t=971s&ab_channel=DWNews
[2] Bandow, D. (2016). ”Would the U.S. really risk Los Angeles for Taipei?”, China-US Focus, Recuperado de: https://www.chinausfocus.com/peace-security/would-the-u-s-really-risk-los-angeles-for-taipei

Chung, L. ”Taiwan independence protesters take to the street in Taipei”, South China Morning Post, 20 de octubre de 2018. Recuperado de: https://www.scmp.com/news/china/politics/article/2169493/taiwan-independence-protesters-take-street-taipei

Celis, B. (2018). ‘‘Vientos independentistas agitan las aguas de Taiwán’’, El País, 26 de abril de 2018. Recuperado de: https://elpais.com/internacional/2018/04/26/actualidad/1524742957_744562.html

Conelly, Marisela. (2014). Historia de Taiwán. México: El Colegio de México.

Gao, C. (2018). ‘‘China Takes Revenge for Tsai Ing-wen’s US Trip – Via a Taiwanese Cafe Chain’’, The Diplomat, Recuperado de: https://thediplomat.com/2018/08/china-takes-revenge-for-tsai-ing-wens-us-trip-via-a-taiwanese-cafe-chain/

Merle, Marcel. (2003). Sociología de las Relaciones Internacionales. España: Alianza Editorial.

Oficina Económica y Cultural de Taipei en España (2018) ‘‘Postura de Pdta. Tsai hacia lazos Taiwán-China recibe más apoyo’’, Oficina Económica y Cultural de Taipei. Recuperado de: https://www.roc-taiwan.org/es_es/post/10577.html

Ríos, X. (2020). ‘‘Estrecho de Taiwán: la crisis que se avecina’’, Observatorio de la Política China, Recuperado de: https://politica-china.org/areas/taiwan/estrecho-de-taiwan-la-crisis-que-se-avecina

Toro, A., Chacón, A. y Pérez, M. (2001). ‘‘La República Popular China y el conflicto con Taiwán: un estrecho margen de maniobra’’, Instituto de Estudios Internacionales, vol. 34, núm. 133. Recuperado de: https://revistaei.uchile.cl/index.php/REI/article/view/14771

Wingfield-Hayes, R. (2020). ‘‘Taiwán, el conflicto latente que espera al próximo presidente de EE.UU’’, BBC News, 30 de octubre de 2020, Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-54727928

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