¿Qué tiene de feminista la Política Exterior Feminista de México?

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Este es el último de una serie de tres artículos que pretenden explicar y analizar de manera crítica las políticas exteriores feministas de Suecia, Canadá y México.

En septiembre de 2019, durante el 74ª periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGONU), el canciller Marcelo Ebrard anunció que México adoptaría una política exterior de corte feminista; tiempo después, en enero de 2020, se anunció, oficialmente, el despliegue de esta “política exterior que enfatiza la equidad de género”[1]. De esta forma, México se convirtió en el primer país del sur global en desarrollar una política exterior de corte feminista y , por lo tanto, es necesario revisar qué tan feminista es y qué tanto toma en cuenta las demandas de los movimientos feministas del país.

Dicha política tiene cinco ejes o “principios” que la constituyen:

  1. Política exterior con perspectiva de género y agenda feminista exterior Plus: este eje se refiere al liderazgo de México en el exterior con enfoque en la igualdad sustantiva[2];
  2. Una Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) paritaria: busca la paridad en cargos dentro del Servicio Exterior Mexicano (SEM) y dentro de la SRE; además, busca una reforma organizacional para asegurar la equidad;
  3. Una SRE libre de violencia y segura para todas: se pretende erradicar la violencia de género y el acoso dentro de la secretaría;
  4. La igualdad se ve: este eje busca la visibilización y reconocimiento de las mujeres dentro de la SRE y de sus contribuciones;
  5. La SRE es feminista interseccional: se espera que todas las posiciones, estrategias y acciones de política exterior contemplen un enfoque interseccional que tome en cuenta las vivencias, opresiones y violencias que cada mujer sufre.[3]

Aunado a estos ejes, el gobierno de México ofrece una definición de lo que entenderá por una Política Exterior Feminista (PEF); establece que es un “conjunto de principios que buscan, desde la política exterior, orientar las acciones gubernamentales para reducir y eliminar las diferencias estructurales, brechas y desigualdades de género con el fin de construir una sociedad más justa y próspera”[4].

Esta PEF nace en un contexto en el que el movimiento feminista ha tomado relevancia política gracias a las condiciones en las que las mujeres vivimos en este país y también ha funcionado como un contrapeso a las decisiones y opiniones del representante del gobierno federal; México es un país en el que ocurren cerca de 11 feminicidios diarios[5] y en el que solo el 1.5% de los responsables de estos crímenes cumplen una condena[6]; además, 66 de cada 100 mujeres han sufrido al menos un incidente de cualquier tipo de violencia[7].

Frente a este contexto, las políticas públicas estatales, y los discursos de quienes representan al gobierno, toman gran relevancia y son sumamente necesarios; no obstante, como las políticas exteriores feministas que se han analizado previamente, la PEF mexicana tampoco cumple con su naturaleza feminista proveniente de la teoría y del movimiento.

Críticas

Por un lado, se ha establecido que una política exterior, de cualquier tipo, tiene que ser coherente al interior y al exterior en acciones y discursos. El artículo 89, fracción X, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) establece que el Ejecutivo Federal es quien se encargará de dirigir la política exterior[8]; no obstante, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), ha mostrado en varias ocasiones su rechazo al movimiento feminista y ha minimizado el problema de violencia que aqueja a las mujeres en todo el país[9], por lo que hay una gran incoherencia entre lo que se busca con la PEF y lo que se hace dentro del país.

El Canciller mexicano, Marcelo Ebrard, ha comentado que México tiene un gobierno feminista[10], pero esto no puede estar más alejado de la realidad cuando no se toman en cuenta las demandas de los movimientos feministas y cuando se les minimiza. También es importante mencionar que para la construcción de esta política no se consultó con colectivos u organizaciones feministas, lo que establece una visión sesgada del feminismo en el país y de sus demandas.

Por otro lado, solo existe una presentación o documento que presenta los ejes que se buscan con esta PEF, así como algunos de sus objetivos, pero no establece cómo se pretende lograr dichos objetivos y tampoco presentan indicadores que permitan medir el avance y la eficacia de dicha política; tampoco toma en cuenta una definición de feminismo y, al igual que los otros casos de estudio, no toma en cuenta la existencia de los sistemas de opresión. Aunque este documento es importante porque, de alguna forma, describe lo que es dicha política, no es ningún documento formal u oficial que brinde mayor información de su diseño e implementación.

Aunado a lo anterior, fuera del eje 1 relacionado a la transversalización del enfoque de derechos humanos, perspectiva de género e interseccionalidad posicionamientos, resoluciones, acuerdos, entre otros y al impulso de acciones concretas en la agenda exterior de género como los eventos de Naciones Unidas vinculados con estos temas, la PEF mexicana podría bien ser un programa sectorial de la SRE y del SEM porque no toma en cuenta más acciones al exterior, a diferencia de la PEF de Suecia o Canadá.

Los esfuerzos de México por establecer políticas con perspectiva de género con enfoque interseccional son necesarios; sin embargo, son inútiles cuando no se toman en cuenta las demandas ni las voces del movimiento feminista y cuando, además, no se es coherente con las acciones o discursos al interior del país. Se ha mencionado que México tiene un gobierno paritario y el mayor número de mujeres parlamentarias en países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y, aunque esto contribuye a la erradicación de brechas en el país, no lo convierte en un país feminista y menos cuando el presidente minimiza un tema tan grave como la violencia feminicida.

El gobierno mexicano se ha dedicado a predicar un discurso que, sin duda, suena muy alentador, pero es importante mencionar que esto no se ha podido traducir en acciones concretas que mejoren la vida de las mexicanas en ninguna área. Al igual que los gobiernos de las PEF que analizamos previamente, para que esta política mexicana funcione, es necesario que el gobierno mexicano tenga una voluntad política que permita reformar las instituciones para hacer un cambio real y congruente con lo que se busca desde el interior del país hacia el exterior y que, además, haya una reestructura y entendimiento de los conceptos y consignas de todos los feminismos, no solo del liberal al enfatizarse en la “equidad de género” que no cambia la vida de las mujeres.

“No pienses en hacer que las mujeres se adapten al mundo, piensa en hacer que el mundo se adapte a las mujeres.”

Gloria Steinmen

[1] Martha Delgado Peralta, “La política exterior feminista de México y la agenda de la sostenibilidad 2030”, Revista Mexicana de Política Exterior, no. 118 (2020), p. 131, https://revistadigital.sre.gob.mx/images/stories/numeros/n118/delgadoppef.pdf. (Consultado el 15 de marzo de 2021);

[2] La ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres define la igualdad sustantiva como: “el acceso al mismo trato y oportunidades para el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos y las libertades fundamentales”;

[3] Subsecretaría para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, “La Política Exterior Feminista del Gobierno de México”, https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/576095/Presentacio_n_PEF_baja.pdf. (Consultado el 15 de marzo de 2021);

[4] Ibidem;

[5] Carina García y Horacio Jiménez, “Hay entre 10 y 11 feminicidios cada 24 horas en México pese a contigencia”, 22 de abril de 2020, El Universal. https://www.eluniversal.com.mx/nacion/hay-entre-10-y-11-feminicidios-cada-24-horas-en-mexico-pese-contingencia. (Consultado el 16 de marzo de 2021);

[6] Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, “Ellas tienen nombre”. https://contralacorrupcion.mx/ellas-tienen-nombre-podcast. (Consultado el 16 de marzo de 2021);

[7] Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), “Estadísticas a propósito del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”, https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/aproposito/2020/Violencia2020_Nal.pdf?fbclid=IwAR2hD5mR1ZesgmWv1zCf6Ww1ms_ohgA2ubrA9whsw1jFfMcI-iHKuUyOHbA. (Consultado el 16 de marzo de 2021);

[8] Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM). (Consultado el 16 de marzo de 2021);

[9] José Melendez, “AMLO minimiza gravísima crisis de violencia de género: Amnistía Internacional para las Américas, El Universal. https://www.eluniversal.com.mx/mundo/amlo-minimiza-gravisima-crisis-de-violencia-de-genero-amnistia-internacional-para-las-americas. (Consultado el 16 de marzo de 2021);

[10] Expasión política, “El gobierno de mexico es feminista: Marcelo Ebrard en la ONU”, 28 de septiembre de 2020, Expansión. https://politica.expansion.mx/mexico/2019/09/28/el-gobierno-de-mexico-es-feminista-marcelo-ebrard-en-la-onu. (Consultado el 16 de marzo de 2021);


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