¿Qué es el multilateralismo?

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El multilateralismo es cuando muchos Estados trabajan juntos para perseguir un objetivo común -aunque el multilateralismo es tanto un método de cooperación como una forma de organización del sistema internacional-. Esta podría ser la definición más simple del concepto, y a menudo se define en oposición al unilateralismo y al bilateralismo. 

Sin embargo, esta definición “cuantitativa” no es suficiente para captar la naturaleza del multilateralismo. De hecho, no es simplemente una práctica conjunta o una cuestión de la cantidad de actores involucrados, sino que a diferencia del unilateralismo y del bilateralismo, implica la adhesión a un proyecto político común basado en el respeto de principios generales de conducta, en la indivisibilidad de intereses y genera expectativas de reciprocidad difusa, es decir, que las partes esperan percibir beneficios a largo plazo aunque no reciban beneficios individuales inmediatos. 

También, el multilateralismo puede abordarse en términos funcionales y teóricos

  • Funcionales: el multilateralismo como una práctica diplomática basada en la cooperación entre varios Estados.
  • Teóricos: como concepto clave en el que se basa la arquitectura del sistema internacional contemporáneo y, por lo tanto, es un elemento esencial en el estudio de las Relaciones Internacionales.

Historia del multilateralismo

Paz de Westfalia

Aunque el término “multilateralismo” es un término relativamente reciente que empezó a ser utilizado una vez finalizada la segunda guerra mundial, la diplomacia multilateral tiene orígenes antigüos. Hay estudiosos que consideran que se desarrolló a partir de la Paz de Westfalia, que puso fin a la Guerra de los Treinta Años en 1648, fecha en la que nació el moderno sistema internacional de Estados soberanos. 

También, ya en los siglos XVII, XVIII y XIX diversos autores como Abbé de Saint-Pierre, Immanuel Kant, Jean-Jacques Rousseau, Jeremy Bentham y William Penn hablaban sobre proyectos de paz perpetua en los que los Estados participaran en foros internacionales para colaborar y resolver sus disputas de manera pacífica.

Congreso de Viena

El origen del multilateralismo también se puede rastrear al Congreso de Viena en 1815, encuentro internacional en el que, tras las convulsiones provocadas por las guerras napoleónicas, las principales potencias europeas establecieron un sistema informal de consulta, no institucionalizado y de cooperación limitada para mantener el orden en Europa. 

Revolución Industrial

La revolución industrial alentó a los gobiernos a cooperar, pues ocurrió un aumento en las interacciones e intercambios comerciales. Fue principalmente en los campos del transporte y las comunicaciones donde se fue gestando este multilateralismo técnico. Esto condujo a la formación de las primeras organizaciones internacionales, entre las que se encuentran la Unión Telegráfica Internacional (1865) y la Unión Postal Universal (1874). 

Conferencias de Paz de La Haya

Un nuevo hito para el multilateralismo sucedió en el primer intento de establecimiento de mecanismos formales para prevenir la guerra que surgió en las conferencias de paz de La Haya de 1899 y 1907. Fue un gran acontecimiento, pues lograron reunirse representantes de 42 gobiernos.

Primera Guerra Mundial y Sociedad de Naciones

Después de la Primera Guerra Mundial, la Sociedad de Naciones fue la primera organización internacional creada para mantener la paz y fomentar la cooperación entre los Estados. Se establecieron los derechos y obligaciones de los miembros de la Sociedad y su funcionamiento. Pero, principalmente, sentaron los principios en los que debe basarse el orden internacional: solidaridad entre sus miembros, respeto a la soberanía, igualdad de derechos, colegialidad en la toma de decisiones, transparencia de las relaciones internacionales, solución pacífica de controversias y el estado de derecho internacional.

La Sociedad de Naciones marcó una evolución significativa en el desarrollo del multilateralismo desde varios enfoques, pues proporcionó un marco multilateral permanente en el que los representantes de todos los Estados miembro tuvieron la oportunidad de reunirse periódicamente y debatir sobre los principales temas internacionales.

Algo muy importante es que dentro del marco multilateral de la Liga se abarcaron múltiples temas. Sus preocupaciones comprendían tanto cuestiones políticas como técnicas: se resolvían disputas internacionales, la Sociedad brindó asistencia financiera a Estados en dificultades durante la turbulenta década de los veinte, combatió epidemias y promovió la codificación del derecho internacional. 

Además, coordinó la acción internacional para combatir la esclavitud y el narcotráfico. Aseguró la cooperación internacional en el campo del tránsito y las comunicaciones, y facilitó la cooperación intelectual para permitir el intercambio de conocimientos entre los pueblos.

Sin embargo, la organización nunca logró establecer un sistema multilateral global, en gran parte debido a la ausencia de Estados Unidos, que nunca se unió a la Liga. Además de que demostró ser incapaz de evitar el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

Segunda Guerra Mundial y la Organización de las Naciones Unidas (ONU)

El multilateralismo se institucionalizó en 1945 con la fundación de la ONU, una organización de países soberanos que acordaron trabajar juntos para prevenir y poner fin a las guerras.

Las Naciones Unidas han sido el marco multilatera por excelencia durante más de 75 años, sin embargo, el multilateralismo y la Organización han evolucionado constantemente, adaptándose a las transformaciones del sistema internacional. Es así que la ONU también se ha adaptado a circustancias que sus fundadores no imaginaron y, ahora, promueven el desarrollo económico, la salud pública, la conservación del medio ambiente, los derechos humanos, entre otros.

Una gran salón vacío
La ONU: el marco multilateral por excelencia.

Guerra Fría

Durante todo el período de la Guerra Fría el multilateralismo bajo el sistema interestatal operó de manera deficiente, sobre todo como mecanismo de seguridad colectiva, pues el enfrentamiento político-ideológico entre Estados Unidos y la Unión Soviética paralizó en los órganos de Naciones Unidas, principalmente, en el Consejo de Seguridad.

No obstante, logró evitar una tercera guerra mundial y logró mantener abiertos espacios de negociación que permitieron avances en otros campos como la descolonización, la desnuclearización, el comercio, la salud, los derechos humanos, la migración, entre otros.

Década de los 90

El fin de la guerra fría trajo consigo la reactivación y expansión de las actividades multilaterales, también por el ‘’triunfo’’ del liberalismo económico y político liderado por Estados Unidos. 

Los llamados temas ‘‘blandos’’ adquirieron prioridad: medio ambiente, comercio, derechos humanos y democracia. Aunque de inmediato, el sistema tuvo ciertas limitaciones para responder ante las nuevas formas de violencia étnica, religiosa y criminal, el agravamiento de la desigualdad y las crisis humanitarias.

Década de los 2000

El nuevo siglo inició con el unilateralismo y defensa activa de la supremacía militar estadounidense de la administración Bush tras los ataques terroristas del 11 de septiembre. A esto se suma la retirada de Estados Unidos del protocolo de Kioto y la crisis económica mundial de 2008 -un signo de un déficit de supervisión financiera internacional y revive los proteccionismos-.

2010-2020

La creación de nuevos foros mundiales y regionales, así como los procesos de reforma de organismos multilaterales fueron impulsados en esta década. El desplazamiento del poder económico hacia el continente asiático, el ascenso de los países emergentes del Sur, y la creciente influencia de las empresas transnacionales y actores de la sociedad civil fueron indicadores de que existen una serie de actores que demandaban una mayor participación en los temas globales.

La adopción de la iniciativa de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en 2015 es reflejo de los esfuerzos a los que deben sumarse los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil para la consecución de objetivos que buscan erradicar problemas políticos, económicos y sociales como eliminación de la pobreza, proteger el planeta del cambio climático y el aseguramiento de la prosperidad para toda la humanidad.

Entre los retos a los que se enfrentó el multilateralismo están: el brote de ébola en África; la mal llamada ‘‘Primavera Árabe’’, que fue una de las causantes de otro fenómeno global que fue la crisis de refugiados en Europa; los conflictos en Siria y Ucrania; el accidente nuclear de Fukushima, el genocidio Rohinyá; las discrepancias crecientes entre Estados Unidos, Rusia y China; y la llegada de Donald Trump a la presidencia estadounidense, quien atacó y estigmatizó al multilateralismo y todos sus foros.

Presente década

La pandemia de Covid 19 es, sin duda, uno de los grandes retos a los que el multilateralismo ha hecho frente en las últimas décadas. Este problema de salud mundial puso en evidencia la tremenda desigualdad social en muchas partes del globo y la lenta respuesta de la Organización Mundial de la Salud.

¿Qué es el multilateralismo?
La pandemia de COVID-19 ha sido uno de los grandes retos que ha enfrentado el multilateralismo.

Nuevo multilateralismo

El multilateralismo ha evolucionado durante las últimas décadas para adaptarse a los cambios en el sistema internacional. Se ha desarrollado en un proceso histórico dinámico, que no puede desvincularse del contexto político, económico, social y cultural en el que se concreta. 

Hoy en día, los actores no estatales como las empresas transnacionales, organizaciones no gubernamentales (ONGs), miembros de la sociedad civil, etc.  forman parte y tienen pleno derecho en los foros y procesos multilaterales. Es por ello que esta evolución ha llevado a algunos autores a hablar del surgimiento de un nuevo multilateralismo, asociando el concepto con el de gobernanza global. 

El papel del multilateralismo

El multilateralismo se basa en principios como la consulta, la inclusión, y la solidaridad. Su funcionamiento está determinado por reglas desarrolladas colectivamente que aseguran una cooperación sostenible y eficaz. En particular, garantizan a todos los actores los mismos derechos y obligaciones. También, todas las partes interesadas participan en el proceso de toma de decisiones y se busca garantizar que todas las voces puedan ser escuchadas.

Así mismo, el multilateralismo ayuda a crear las condiciones para mantener y consolidar la paz, pues previene conflictos y, además, les da una resolución, pues permite articular los intereses de las partes en multitud de temas.

En un mundo globalizado e interdependiente, es un instrumento fundamental para abordar desafíos comunes que van más allá de la dimensión nacional y requieren una respuesta coordinada a nivel mundial. Ya sea ambiental, sanitaria o financiera, las crisis que han marcado el sistema internacional en los últimos años han demostrado que sobrepasan el tiempo y el espacio, se extienden en un lapso muy corto y atraviesan las fronteras de los países. Hoy, ningún Estado puede abordar por sí sólo fenómenos como una pandemia, la migración, una crisis económica, entre otras. 

Multilateralismo: críticas o diferentes perspectivas

El multilateralismo no es perfecto, es por ello que hay muchos críticos sobre él. Algunos lo consideran como una amenaza a los intereses nacionales o como una usurpación a la soberanía. En ocasiones se ve como un instrumento apoyado por los actores “débiles” para lograr sus objetivos en el escenario internacional. Otros, sin embargo, lo ven como un instrumento al servicio de las grandes potencias para perpetuar su predominio y control sobre el sistema internacional. 

El multilateralismo es aún más criticado por el incremento en la demanda de acciones colectivas internacionales y la dificultad de los mecanismos multilaterales existentes para atenderlas a una velocidad y eficacia requeridas; las negociaciones diplomáticas multilaterales suelen ser largas y, a veces, frustrantes. Pareciera que en los grandes foros internacionales nunca se llega a nada, aunque los resultados se basan en un compromiso entre diferentes intereses y, en ocasiones, estos pueden parecer decepcionantes.

A pesar de las críticas, el multilateralismo sigue siendo esencial hoy en día. 

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Marco Olivera

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