Estrés hídrico (water stress) en América Latina

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El agua es esencial para el progreso de las sociedades humanas. Es necesario para un medio ambiente sano y una economía próspera. La producción de alimentos, la generación de electricidad y la fabricación de productos, entre otras cosas, dependen de ello. Sin embargo, debido a diferentes factores, entre ellos la falta de conciencia y políticas públicas, el agua disponible para uso humano es cada vez menor.

A medida que aumenta el uso del agua, se vuelve más difícil acceder al recurso de manera sostenible. La humanidad debe aprender a manejar los conflictos o hacia una mejor cooperación, así como evitar superar los “límites planetarios”.

Ante ello, existe una manera de medir que tan eficiente es un Estado en la administración de sus recursos hídricos. Se trata del índice de “water stress” (estrés hídrico), el cual mide qué porcentaje de agua disponible se está utilizando (relación uso-disponibilidad).

A nivel mundial, el estrés hídrico ha ido aumentando con el tiempo, principalmente debido al aumento del consumo de agua, especialmente para productos que dependen del agua, como los alimentos. El riego es la actividad de mayor uso de agua a nivel mundial y en la mayoría de las regiones.

El estrés hídrico puede considerarse una escasez impulsada por la demanda, mientras que la escasez de agua está impulsada por la población. El estrés puede ocurrir incluso con una población pequeña si el uso del agua es lo suficientemente alto y la disponibilidad de agua lo suficientemente baja.

Si el uso de agua es elevado, el estrés se puede aliviar reduciendo el uso de agua. Aumentar la productividad del agua significa que se pueden proporcionar los mismos productos o servicios con un menor uso de agua. Alternativamente, podrían producirse productos y servicios de menor uso de agua. Las exportaciones de productos de uso intensivo de agua  podrían reducirse e importarse en su lugar de regiones ricas en agua.

Si no se puede reducir el uso de agua, el estrés se puede aliviar aumentando la disponibilidad de agua. Las posibles fuentes de agua incluyen desalinización, transferencias de agua entre cuencas y captura de evaporación no productiva. El aumento del almacenamiento de agua puede ayudar si hay momentos con exceso de agua.

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Water Stress (estrés hídrico) en América Latina

El estrés hídrico (wáter stress) se mide en una escala del 1 al 5, donde el 5 significa un uso del 100% del agua disponible. Es importante hacer mención de que los Estados con un alto uso de sus reservas no significa necesariamente que estén utilizando altas cantidades de agua. Puede suceder que en realidad no tengan gran cantidad de recursos hídricos para comenzar o bien podrían tener una pésima gestión que devenga en la contaminación del agua y, por ende, en la imposibilidad de su uso.

Para 2019, estos fueron los índices de estrés hídrico en América Latina

EstadoÍndicePorcentaje
Chile3.9879.6
México3.8677.2
España3.7474.8
Portugal3.1462.8
Guatemala2.3647.2
Perú2.0541
Venezuela2.0340.6
Cuba2.0240.4
República Dominicana1.7535
Haití1.7434.8
El Salvador1.6633.2
Ecuador1.5931.8
Argentina1.3126.2
Bolivia1.1523
Costa Rica0.9218.4
Brasil0.7815.6
Colombia0.6513
Belice0.6212.4
Honduras0.275.4
Panamá0.234.6
Nicaragua0.214.2
Paraguay0.010.2
Uruguay0.010.2
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World Resources Institute (2019) Water Risk Atlas. Consultado el 07 de diciembre en https://www.wri.org/applications/aqueduct/water-risk-atlas

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