Ir al contenido
[X]

Enciclopedia

CEMERI

¿Qué son los Objetivos de Desarrollo Sostenible?

- En 2015 se estableció una agenda internacional proyectada hasta el año 2030, en la cual los países miembros de la ONU se comprometieron a hacerlos cumplir.

¿Qué son los Objetivos de Desarrollo Sostenible?

En el año 2015 los estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas, en conjunto con Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y ciudadanos de todo el mundo, generaron una propuesta para desarrollar 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), los cuales buscan alcanzar de manera equilibrada tres dimensiones del desarrollo sostenible: el ámbito económico, social y ambiental (Naciones Unidas, 2022). Los 17 ODS son los siguientes:

  1. Fin de la pobreza
  2. Hambre cero
  3. Salud y bienestar
  4. Educación y calidad
  5. Igualdad de género
  6. Agua limpia y saneamiento
  7. Energía asequible y no contaminante
  8. Trabajo decente y crecimiento económico
  9. Industria innovación e infraestructura
  10. Reducción de las desigualdades
  11. Ciudades y comunidades sostenibles
  12. Producción y consumo responsable
  13. Acción por el clima
  14. Vida submarina
  15. Vida de ecosistemas terrestres
  16. Paz, justicia e instituciones sólidas
  17. Alianza para lograr los objetivos

En consecuencia, se estableció una agenda internacional proyectada hasta el año 2030 que se compone de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenibles y 169 metas, en dicha agenda los países miembros de la ONU se comprometen a hacerlos cumplir y por consiguiente a cooperar entre los mismos para su alcance.

No está de más mencionar que para el cumplimiento de ellos, se estableció un Consejo Nacional para la Implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Dicho Consejo tiene la responsabilidad de implementar la agenda, principalmente sirviendo de instancia de coordinación con las entidades pertinentes, ya sean gubernamentales, organizaciones no gubernamentales, sector privado y/o sociedad civil, en aquellos aspectos técnicos que expresen relación con la posición nacional respecto de la Agenda y los ODS. Además tiene la facultad de crear Comisiones y Grupos Técnicos para el estudio de los avances y cumplimientos de los ODS (Naciones Unidas, 2022).

Anualmente se hace un Informe acerca de los avances en los países y en el mundo sobre los ODS, al mismo tiempo, dicho informe señala las esferas en las cuales falta por trabajar, así como que medidas pueden llegar a tomarse para garantizar su alcance en el mundo.

Avances de los ODS en el mundo

Cabe mencionar, que antes del inicio de la pandemia del COVID-19, de acuerdo al informe del 2020, se habían destacado significantes progresos en el mundo en ámbitos como la mejora de la salud materna infantil, al igual que en salud reproductiva e infantil, como en lo que también se refiere a enfermedades infecciosas; también se vio en la ampliación del acceso a la electricidad y el aumento de la representación de las mujeres en el Gobierno.

Así se avanzó significativamente en el ODS 3: ya que de acuerdo a informes de la ONU, el 81% de los nacimientos ocurridos entre 2014 y 2019 fueron asistidos por profesionales de la salud cualificados, cifra que representa un aumento respecto al 64% del período comprendido entre 2000 y 2005 (Naciones Unidas, 2020).

No se puede negar que en el ODS 5, de igualdad de género, también se encontraron importantes mejoras. Éstas se registran especialmente en el plano laboral, donde se ha producido un aumento de la representación femenina en los parlamentos, con un 24,9% en 2020 y un ligero aumento de su presencia en puestos directivos, del 25% en el año 2000 al 28% en 2019 (Naciones Unidas 2020).

Por su parte, en el objetivo en el cual hubo más avances, fue en el ODS 7 donde hubo grandes progresos para ampliar el acceso a la electricidad y mejorar la eficiencia energética: el índice de electrificación mundial ascendió del 83% en 2010 al 90% en 2018; el acceso a combustibles y tecnologías limpias para cocinar aumentó al 63% en 2018, del 60% en 2015 y el 56% en 2010; y la proporción del consumo final de energía correspondiente a las energías renovables aumentó gradualmente, del 16,3 % en 2010 al 17% en 2015 y al 17,3% en 2017 (Naciones Unidas, 2020).

Desafortunadamente estos avances se han visto contrarrestados en todo el mundo por la creciente inseguridad alimentaria, el deterioro del entorno natural, las persistentes desigualdades dominantes aunado con el COVID-19, ya que esta ha desatado una crisis sin precedentes que obstaculiza aún más el progreso de los ODS, lo que afecta en mayor medida a las personas más pobres y vulnerables del mundo.

Desigualdad para lograrlos

Desafortunadamente la pandemia no solo atraso los años de progreso en los ODS sino que también puso más en evidencia la gran desigualdad que existe en el mundo tanto en temas de salud, educación, economía y desarrollo. Ya que no todos los países tuvieron el acceso optimo a sistemas de salud eficiente, ni tampoco las herramientas para seguir recibiendo educación, ni un sistema económico tan eficiente que permitiera sostener el desempleo a nivel mundial.

Por ello en el ODS en el cual se ha visto ya un atraso es en el de la reducción de la pobreza, pues a consecuencia de la pérdida masiva de empleo ya que “se estima que se han perdido 114 millones de puestos de trabajo en todos los países, ha provocado que entre 40 y 60 millones de personas se suman de nuevo en la pobreza extrema” (Noticias UN, 2021).

Tanto el tema de la pandemia, el crecimiento desigual de los países, así como el cambio climático provocan grandes estragos en la erradicación del hambre (ODS 2), donde además el número total de personas aquejadas de inseguridad alimentaria grave ha ido al alza desde 2015 y todavía existe una tasa muy alta de desnutrición infantil (Noticas UN, 2021). La desigualdad que sigue habiendo entre los países desarrollados y en vías de desarrollo se traslada a la que sigue habiendo en zonas rurales urbanas, donde los niños y niñas presentan altos índices de desnutrición.

La región más afectada por el hambre actualmente es el sur de Asia, “donde el 34,4% de sus menores de cinco años sufre desnutrición crónica. África mantiene sus índices en el 33%” (Unicef, 2019). La principal causa de la desnutrición en el mundo es la pobreza. Millones de niños carecen de alimento o subsisten con dietas perjudiciales para su salud porque no tienen otra opción.

La desigualdad, los conflictos y las guerras también están detrás de la desnutrición infantil en el mundo. Los desastres relacionados con el clima provocan crisis alimentarias graves y encarecen los precios de la comida, además de perjudicar la calidad de los productos agrícolas y por ende perjudican la calidad de vida (ACNUR, 2020).

Asimismo, la pandemia impactó en el tema educativo y redujo los avances del mismo, provocando el cierre de centros educativos, lo que ha mantenido al 90% de los estudiantes de todo el mundo (1.570 millones) fuera de la escuela y ha puesto de manifiesto la existencia de una gran brecha digital entre los niños y jóvenes de comunidades vulnerables y desfavorecidas (UN Global Compact, 2020).

La desigualdad abarca esferas económicas y sociales, desafortunadamente mientras las cifras sobre la desigualdad sigan siendo abismales, entre los países ricos y pobres que la mayoría se encuentran en África y aquellos que están en vías de desarrollo como lo es el Sudeste Asiático, Asia Central, Medio Oriente, Latinoamérica y Europa del Este no podrá haber un avance favorable para todos.

Pues la misma desigualdad que se encuentra en la sociedad, la cual muestra que, “el 99% de la población mundial posee menos riqueza que el 1% más pudiente de la población del planeta” (Oxfam, 2014). Es la misma desigualdad que se traduce entre los Estados más ricos y los más pobres, ya que la mayoría de la riqueza se concentra en los Estados del norte, los más desarrollados, como lo son Estados Unidos, Canadá, Europa Occidental, Australia, Nueva Zelanda, Singapur, Japón e Israel.

El mundo está en desequilibrio, debido a que no todos los países tiene acceso a la sanidad, educación, alimentación, agua potable u otros bienes y servicios básicos. Las políticas públicas no son las mismas en todos los países y no siempre pueden serlo, por ello la importancia de insistir en la definición de modelos económicos eficientes que permitan que los sueldos que son la principal vía de ingresos para las personas y familias sean suficientes para cubrir las necesidades básicas.

La desigualdad también se ve en el tema la salud, y especialmente con el COVID-19 ya que “los más pobres y vulnerables continúan corriendo un mayor riesgo de infectarse por el virus y han sido los más afectados por las consecuencias económicas”, (Noticias ONU, 2022), asimismo se ve una gran disparidad en el acceso a la vacuna.

De acuerdo al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) los países en desarrollo ha sido administrada solo una mínima proporción de vacunas COVID-19, lo que ha provocado un aumento de las diferencias entre países ricos y pobres. En septiembre del 2021, poco más del 3% de las personas de los países de bajos ingresos se había vacunado con al menos una dosis, frente al 60,18% de los países de altos ingresos (Noticias ONU, 2022)

Es cierto que, el número total de vacunas administradas ha aumentado enormemente, pero también lo ha hecho la desigualdad en su distribución: de los 10.700 millones de dosis suministradas en todo el mundo, solo el 1% ha llegado a los países de bajos ingresos. Esto significa que 2800 millones de personas en el mundo siguen esperando recibir su primera vacuna (Noticias ONU, 2022).

Por otro lado, el tema del cambio climático afecta a toda la población, sin embargo el detalle es a quienes afectara antes y cómo, ya que las personas más pobres y aquellas que se encuentran en situación vulnerable son los que afrontaran las peores consecuencias de las tensiones ambientales, económicas y sociales.

Entre las tantas consecuencias negativas que trae consigo el cambio climático, se encuentra la inseguridad alimentaria debido a las sequias o inundaciones, al mismo tiempo que reducirá la posibilidad de tener acceso a un recurso tan importante como el agua.

Asimismo, el tema de la seguridad alimentaria debe concernir a toda la humanidad debido a que continúan habiendo muchos campesinos en varias regiones del planeta que solo cuentan con sus plantaciones domésticas como medio de vida. La agricultura y ganadería les permiten alimentar a sus familias. Pero las temporadas de sequía sumada con épocas de lluvia extrema merman sus cosechas y perjudican su ganado, y no cuentan con los medios económicos necesarios para adaptarse a los efectos del cambio climático.

En el tema de crecimiento y desarrollo económico, los flujos globales de inversión extranjera directa cayeron un 40% en 2020 en comparación con 2019. El informe del 2020 muestra que la pandemia ha traído inmensos desafíos financieros, especialmente para los países en desarrollo, con un aumento significativo del sobreendeudamiento (Naciones Unidas 2021).

En el área de igualdad de género, la pandemia de COVID-19 también ha afectado negativamente el progreso hacia la igualdad de género. La violencia contra las mujeres y las niñas se ha intensificado en los hogares, las mujeres han sufrido una parte desproporcionada de la pérdida de puestos de trabajo y mayores responsabilidades de cuidado en el hogar (Naciones Unidas, 2021)

A manera de conclusión se puede mencionar que todos los países, Naciones Unidas, junto con el resto de los actores del sistema internacional, aún tienen mucho que hacer para que ningún país se quede atrás en los varios aspectos que abarca la actual agenda.

Si bien se había avanzado de una manera significativa en algunos de los ODS, como se mencionó anteriormente, tanto el tema del cambio climático como la actual pandemia del COVID-19 han venido a retrasar los avances y al mismo tiempo a poner sobre la mesa nuevos retos para que todos los países sean capaces de alcanzar la Agenda 2030. Los miembros de Naciones Unidas están conscientes de la desigualdad que existe en los países en temas económicos, políticos, sociales y ambientales, la cuestión es cómo se van a abordar.

Zhenmin el Secretario General Adjunto del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU indicó que “se debe ayudar a los países no solo a mantenerse a flote financieramente, sino también a invertir en su propio desarrollo. Para reconstruir mejor, tanto el sector público como el privado deben invertir en capital humano, protección social e infraestructura y tecnología sostenibles” (Naciones Unidas, 2021).

Para volver a retomar los objetivos de la Agenda 2030, los gobiernos, las ciudades, las empresas y las industrias deben utilizar la recuperación para adoptar vías de desarrollo bajas en carbono, resilientes e inclusivas que reducirán las emisiones de carbono, conservarán los recursos naturales y crearán mejores empleos, avanzar en la igualdad de género y abordar las crecientes desigualdades (Naciones Unidas, 2021).

La comunidad mundial, ante todo, debe garantizar un acceso equitativo a las vacunas y tratamientos COVID-19, ya que es un tema que sigue siendo prioridad universal. La misma comunidad internacional tiene una gran responsabilidad de poder garantizar la paz y seguridad a sus ciudadanos y al resto de los países.

Fuentes

    -


El mejor contenido en tu bandeja de entrada

Únete a nuestro boletín con lo mejor de CEMERI

Artículos relacionados

undefined, CEMERI. “¿Qué son los Objetivos de Desarrollo Sostenible?.” CEMERI, 15 ago. 2023, https://cemeri.org/enciclopedia/e-objetivos-de-desarrollo-sostenible-ev.