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Análisis

Marco Olivera

¿Qué es el Pacto de Acero?

- Alianza militar y política entre la Alemania nazi y la Italia fascista. Prometía que ninguna nación buscaría una paz o un armisticio por separado.

El Pacto de Acero, conocido formalmente como el Pacto de Amistad y Alianza entre Alemania e Italia, fue una alianza militar y política entre la Alemania nazi y la Italia fascista comprometiéndose cada uno a ayudar al otro en caso de guerra con otra potencia y prometiendo que ninguno buscaría una paz o un armisticio por separado.

El Pacto fue firmado el 22 de mayo de 1939 por los ministros de relaciones exteriores Galeazzo Ciano de Italia y Joachim von Ribbentrop de Alemania.

Origen del nombre

Mussolini acuñó el nombre de “Pacto de Acero” (también se le ocurrió la metáfora de un “eje” que une a Roma y Berlín) después de reconsiderar su primera opción, “Pacto de sangre”, para describir este acuerdo histórico con Alemania. El Duce vio esta asociación no sólo como una alianza defensiva, protección ante las democracias occidentales, con las que anticipó la guerra, sino también como una fuente de respaldo para su emprendimiento en los Balcanes.

Ambos lados estaban temerosos y desconfiados del otro, y solo compartían de manera superficial sus planes prospectivos. El resultado fue que tanto Italia como Alemania, en lugar de actuar al unísono, a menudo «reaccionarían» a la acción militar precipitada del otro. En septiembre de 1940, el Pacto de Acero se convertiría en el Pacto Tripartito, con Japón formando el tercer constituyente de la tríada y conformándose en las potencias del Eje que enfrentarían a los Aliados comandados por Estados Unidos, la Unión Soviética y el Reino Unido.

El Pacto de Acero entre Alemania e Italia

El Rey de Italia y Albania, Emperador de Etiopía y el Canciller del Reich alemán consideraron el momento de confirmar, mediante un pacto solemne, los estrechos lazos de amistad y solidaridad que existen entre la Italia fascista y la Alemania nacionalsocialista. Considerando que, con las fronteras comunes definitivamente fijadas, se creó entre Italia y Alemania la base segura para la ayuda y el apoyo recíprocos, los dos gobiernos reconfirman la política que previamente fue acordada entre ellos en sus fundamentos y en sus objetivos y que ha resultado altamente rentable, tanto para el desarrollo de los intereses de ambos países como para el mantenimiento de la paz en Europa.

El pueblo italiano y el pueblo alemán, íntimamente unidos por la profunda afinidad de sus concepciones de la vida y por la total solidaridad de sus intereses, estaban decididos a trabajar en el futuro, codo con codo y aunando fuerzas, por la seguridad de su espacio vital y para el mantenimiento de la paz. En un mundo convulso, Italia y Alemania se proponen, en este camino marcado por la historia, cumplir su misión de asegurar los cimientos de la civilización europea. Para fijar estos principios por medio de un pacto, han designado sus plenipotenciarios: Por el Rey de Italia y Albania, Emperador de Etiopía, el Ministro de Relaciones Exteriores, Conde Galeazzo Ciano de Cortellazzo; Por el Canciller del Reich alemán, el Ministro de Relaciones Exteriores, Joachim von Ribbentrop.

Quienes, habiéndose intercambiado sus plenos poderes, hallados en buena y debida forma, han convenido en los artículos siguientes:

Artículo 1: Las Partes Contratantes mantendrán contacto constante a fin de llegar a un acuerdo sobre todos los asuntos relacionados con sus intereses comunes y la situación europea en general.

Artículo 2: Siempre que los intereses comunes de las Partes Contratantes corran el riesgo de verse amenazados por acontecimientos internacionales de cualquier índole, se consultarán inmediatamente sobre las medidas que deban tomarse para la protección de esos intereses. Si la seguridad u otros intereses vitales de una de las partes contratantes se vieran amenazados desde el exterior, la otra parte contratante brindará a la parte amenazada pleno apoyo político y diplomático para eliminar esa amenaza.

Artículo 3: Si, a pesar de los deseos y esperanzas de las partes contratantes, una de ellas se ve envuelta en un conflicto armado con otra o con otras potencias, la otra parte contratante se pondrá inmediatamente de su parte como aliada y la apoyará. con todas sus fuerzas militares, en tierra, mar y aire.

Artículo 4: A fin de asegurar, en el caso previsto, la rápida implementación de los compromisos de alianza asumidos en virtud del artículo 3, los gobiernos de las dos partes contratantes profundizarán aún más su colaboración militar y económica de guerra. Del mismo modo, los dos Gobiernos mantendrán contacto constante para la adopción de las demás medidas necesarias para la aplicación práctica de las disposiciones del presente pacto. A los efectos indicados en los párrafos 1 y 2 anteriores, los dos Gobiernos constituirán comisiones permanentes, que estarán bajo la autoridad de los dos Ministros de Relaciones Exteriores.

Artículo 5: Las partes contratantes se comprometen inmediatamente, en caso de guerra en común, a no concluir un armisticio o paz, si no un acuerdo pleno entre ellos.

Artículo 6: Las dos partes contratantes, conscientes de la importancia de sus relaciones comunes con las potencias amigas, están determinadas a mantener y desarrollar de común acuerdo en el futuro estas relaciones en armonía con los intereses convergentes que las unen a estas potencias.

Artículo 7: Este pacto entra en vigor inmediatamente después de su firma. Las dos partes contratantes acuerdan fijar el primer período de vigencia en diez años. Acordarán con tiempo, antes de la expiración de este plazo, la prórroga de la vigencia del pacto. En fe de lo cual, los Plenipotenciarios han firmado el presente Pacto y le han puesto sus sellos. Hecho en dos originales, en los idiomas italiano y alemán, siendo ambos textos igualmente auténticos.

Un hombre entregando un tratado a otro hombre en una sala llena de otros hombres La foto muestra a Hitler entregando el tratado al Ministro de Asuntos Exteriores italiano Galeazzo Ciano en la nueva Cancillería del Reich en Berlín.

El pacto en sí, que se hizo público de inmediato, se complementó con un Protocolo Suplementario Secreto. Contenía dos cláusulas secretas: en la primera se señalaba la alianza política entre los dos gobiernos y se asentía a los métodos por los cuales la cooperación económica y militar, ya prevista por el pacto, debía ponerse en marcha. La segunda consistía en un acuerdo para llevar a cabo una campaña de propaganda mutua entre las poblaciones de ambos países para justificar el Pacto Berlín-Roma.

Protocolo Suplementario Secreto

Al firmar el pacto de alianza y amistad, se ha acordado establecer por ambas partes los siguientes puntos:

  1. Los dos Ministros de Asuntos Exteriores se pondrán de acuerdo a la mayor brevedad posible sobre la organización, la sede y los métodos de trabajo del pacto de las comisiones sobre cuestiones militares y de economía de guerra previstas en el artículo IV del pacto.

  2. Para la ejecución del Artículo IV, par. 2, los dos Ministros de Asuntos Exteriores dispondrán a la mayor brevedad las medidas necesarias, garantizando una cooperación constante, conforme al espíritu y fines del pacto, en materia de prensa, servicio de noticias y propaganda. Para este propósito en particular, cada uno de los dos Ministros de Relaciones Exteriores asignará a la embajada de su país en la respectiva capital uno o varios especialistas especialmente experimentados, para una discusión constante en estrecha cooperación directa con el responsable del Ministerio de Relaciones Exteriores, de las gestiones convenientes a realizar en materia de prensa, servicio de noticias y propaganda para la promoción de la política del Eje, y como contramedida a la política de las potencias enemigas.

La sustancia del acuerdo

El pacto establecía una alianza «defensiva» y «ofensiva» entre los dos países, en concreto, las partes estaban obligadas a prestarse asistencia política y diplomática mutua en una situación internacional que pudiera poner en peligro sus intereses vitales. Esta ayuda se extendería al ámbito militar en caso de desatarse una guerra, los dos países también se comprometen a consultarse permanentemente sobre asuntos internacionales y, en caso de guerra, a no firmar tratados de paz por separado. Originalmente se estableció la validez o duración del tratado en diez años.

En el gran preámbulo se garantizaba la inviolabilidad de la frontera (el Paso del Brennero) entre el Reich y el Reino de Italia, y se reconocía la existencia de un espacio vital de Italia que Alemania se comprometía a no romper.

Consecuencias

El hecho de que el acuerdo fuera a la vez defensivo y ofensivo supuso una importante innovación en la historia de las relaciones internacionales, ya que el inusual plazo (diez años) y el desequilibrio del poder militar de los dos países dieron a Alemania el poder de iniciativa, lo que implica la última supresión italiana de la autonomía en su política exterior, además de que fue arrastrada a la guerra. Algunos miembros del gobierno italiano, entre ellos el signatario Galeazzo Ciano, Ministro de Asuntos Exteriores, se opusieron al pacto, pero fue en vano.

Segunda Guerra Mundial

Aunque no se estableció la fecha del inicio del conflicto, que parecía inevitable, Benito Mussolini no dejó de comunicar repetidamente a Adolf Hitler que Italia estaría lista para la guerra dentro de dos o tres años.

El 23 de mayo, sin embargo, al día siguiente de la firma del Pacto de Acero de Hitler, se celebró un consejo de guerra secreto: la orden del día era el ataque a Polonia. Para los alemanes, los italianos debían contener la reacción de Francia y Reino Unido en el Mediterráneo.

Consciente de que el ejército italiano no estaba preparado para librar una guerra prolongada, Mussolini no intervino militarmente cuando, el 3 de septiembre de 1939, estalló la Segunda Guerra Mundial tras la invasión alemana a Polonia. Pero la ofensiva alemana y su relámpago sobre los franco-británicos en mayo-junio de 1940, le empujaron a declarar la guerra. Luego de esto Italia espera participar en el tratado de paz y obtener beneficios. Finalmente, Italia ganará el área de ocupación de Niza. También, hay otras razones por las cuales Mussolini no entró a la guerra inmediatamente como lo establecía el Pacto de Acero. Se cree que el Duce estuvo disgustado por no haber sido informado por Hitler del Tratado de no Agresión entre Alemania y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) o mejor conocido como el Pacto Ribbentrop-Mólotov y por no ser consultado sobre la invasión a Polonia.

Fuentes

    SIN FUENTES


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Olivera, Marco. “¿Qué es el Pacto de Acero?.” CEMERI, 6 sept. 2022, https://cemeri.org/enciclopedia/e-que-es-pacto-acero-av.