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Análisis

Valeria M. Nava

¿Qué es el multilateralismo?

- Para Cox (1992) el multilateralismo sólo puede entenderse dentro del contexto en el que existe, éste es la estructura histórica del orden mundial, e incluso lo describe como la fuerza activa que da forma al mismo.

Para Cox (1992) el multilateralismo sólo puede entenderse dentro del contexto en el que existe, éste es la estructura histórica del orden mundial, e incluso lo describe como la fuerza activa que da forma al mismo. En el uso diplomático convencional, el término multilateral se refiere a los Estados, en el sentido que abarca relaciones entre más de dos de ellos con respecto a algún tema específico o conjunto de temas (Cox, 1992).

Siguiendo este mismo hilo, Weck y Marten (2020) mencionan una segunda forma de multilateralismo, que incluye:

“No solo la cooperación entre Estados bajo el techo de organizaciones regionales o globales para lograr uno o más objetivos específicos, sino también reglas y normas comunes que sirven de base a la organización paraguas respectiva y que son compartidas por sus miembros; las Naciones Unidas y sus organizaciones subsidiarias, por ejemplo, pertenecen a este nivel de “multilateralismo orientado a objetivos”

La noción de multilateralismo surge para Robert Keohane de la “práctica de coordinar políticas nacionales en grupos de tres o más estados, a través de arreglos ad hoc o por medio de instituciones” (1990). Después de la Segunda Guerra Mundial, el multilateralismo tuvo cada vez más relevancia en la política mundial, manifestándose en la proliferación de conferencias multinacionales sobre una variedad de temas (Keohane, 1990).

Es por esto que puede explicarse como “la cooperación de tres o más Estados en cuestiones de política internacional” (Weck y Marten, 2020). De hecho, es gracias al multilateralismo que se da la creación de lo que hoy conocemos como Organización de las Naciones Unidas (ONU), que ha ayudado a la instauración de planes multilaterales como la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible o, en temas climáticos, el Acuerdo de París.

Aunque, Weck y Marten (2020) añaden que un tercer nivel, el cual llaman “multilateralismo orientado a valores”, que es enfocado a países con una visión del mundo y un sistema de valores compartidos, de los cuales toman una postura y comparten cierta responsabilidad; para este último ponen de ejemplo el caso de la OTAN o la Unión Europea.

Caparoso, citado en Manrique de Luna (2009), indaga más en este tema, dividiendo el multilateralismo como un principio orgánico, una organización o actividad; el autor hace hincapié en la distinción entre instituciones u organizaciones multilaterales y las instituciones del multilateralismo, lo cual desglosa de la siguiente manera:

Haciendo esta distinción, podemos señalar que las instituciones multilaterales concretan su atención en los elementos formales y organizaciones de la vida internacionales; mientras que, las instituciones del multilateralismo se refieren a lo menos formal, a los hábitos, a las prácticas, ideas y normas de la sociedad internacional.

En la imagen se observan los cinco factores que generan el multilateralismo, es decir, aquello que hace a los países buscar una cooperación recíproca con un fin en común. Conforme a Manrique de Luna (2009) el desarrollo y surgimiento que ha tenido el multilateralismo ha demostrado ser una herramienta real y efectiva en las relaciones internacionales, que permite “hacer frente a los problemas internacionales, a los problemas transnacionales que nos afectan”, lo que incluye temas de la agenda global como lo son el medio ambiente, la paz mundial, la seguridad internacional, o problemas que afectan directamente a los países como el tráfico de drogas, la piratería marítima, entre otros. Fuente: Elaboración propia con información de Manrique de Luna (2009).

Gobernanza Mundial para el siglo XXI

El orden mundial al que se refiere Cox (1992) ha sido liderado históricamente por Estados Unidos, lo cual, revisado en contexto, se explica de la siguiente manera:

El orden liderado por Estados Unidos se erigió en un momento peculiar, al final de la Segunda Guerra Mundial. Las antiguas grandes potencias de Asia y Europa habían quedado reducidas a escombros, y una combinación de dominio en el extranjero y prosperidad nacional le permitió a Estados Unidos fungir como el arquitecto y garante de un nuevo orden hecho a su imagen y semejanza (Sullivan, 2018). Sin embargo, “la elección de Trump ha obligado a los países a considerar un mundo sin Estados Unidos en el papel central” de acuerdo con reflexiones de Sullivan (2018) aunque también abre la posibilidad a que otros países como China aprovechen esta oportunidad para expandir su influencia a otros Estados. Sobre esto Sullivan (2018) recalca que “China no quiere un cambio radical del sistema mundial en el corto plazo, aunque trate de alcanzar una posición más influyente sacando ventaja del vacío dejado por Trump”.

La Unión Europea, generadora de normas e instituciones por excelencia, no puede sino situarse a favor el sistema multilateral, dado que ofrece una vía para detener el unilateralismo estadounidense y para contribuir a un nuevo equilibrio del poder mundial en el contexto de una nueva gobernanza global con nuevas y numerosas potencias emergentes (Magaña, 2018).

El autor concluye que la Unión Europea logró elevar su perfil de política multilateral gracias al vacío en diferentes ámbitos que dejó la presidencia de Donald Trump de los Estados Unidos en Ginebra, Nueva York y Viena (Magaña, 2018). El mismo autor en su artículo El multilateralismo como antídoto. La nueva estrategia europea para superar una crisis existencial (2018) reflexiona que “el multilateralismo es también un medio para que la Unión Europea afronte, con más posibilidades de éxito, sus propios obstáculos”.

Un ejemplo claro, es el del presidente francés Emmanuel Macron y el Multilateralismo Ambiental, del cual:

Ante el retiro de Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el cambio climático, Macron invitó a mudarse a Francia a científicos, activistas y empresarios estadounidenses interesados en seguir colaborando con esa iniciativa, para la cual propuso un lema contrapuesto al de Trump: “Make the planet great again” (Hagamos el planeta grande otra vez), y puso en marcha un nuevo multilateralismo ambiental (Magaña, 2018).

Multilateralismo por COVID-19

Por último, es conveniente abordar de manera breve el papel del multilateralismo en la pandemia de COVID-19, que lleva dos años dejando estragos alrededor del mundo. En primera instancia, como resultado de esta enfermedad “la atención médica se ha convertido en un nuevo tema central de la cooperación multilateral mundial entre actores estatales y no estatales” (Weck y Marten, 2020).

El reto de enfrentar la pandemia ha hecho que mecanismos, como el multilateralismo, se pongan en marcha para asegurar equipo médico, pruebas de detección y más recientemente vacunas. Sobre esto menciona Amina Mohammed, vicesecretaria general de la ONU, que “la cooperación entre los mejores científicos del mundo había desarrollado vacunas y el multilateralismo había entregado un vehículo para asegurar su distribución en todo el mundo: el mecanismo COVAX” (ONU, 2021).

Refiriéndose a COVAX, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo resalta como “el pilar de las vacunas y un acelerador del acceso a las herramientas contra la COVID-19” (OMS, s/f), con más detalle:

El Acelerador ACT es una innovadora iniciativa de colaboración mundial para acelerar el desarrollo y la producción de pruebas, tratamientos y vacunas contra la COVID-19 y garantizar el acceso equitativo a ellos. COVAX está codirigido por la Alianza Gavi para las Vacunas (Gavi), la Coalición para la Promoción de Innovaciones en pro de la Preparación ante Epidemias (CEPI) y la Organización Mundial de la Salud (OMS, s/f).

El objetivo de esta alianza es acelerar tanto el desarrollo como la fabricación de vacunas contra la COVID-19, así como garantizar que exista un acceso justo y equitativo a estas en todos los países del mundo (OMS, s/f).

En el contexto de una crisis global se necesita tanto confianza como acción colectiva y frente a esto, es absolutamente un menester que haya un multilateralismo eficaz, “caracterizado por ser un contrato social renovado, de una solidaridad más profunda y de una mayor inversión en la juventud, con los Objetivos de Desarrollo Sostenible en el centro de la agenda” (ONU, 2021).

Como conclusión, el multilateralismo ha probado ser una herramienta de cooperación y ayuda entre los países sobre una cantidad inmensa de temas que se ha ido construyendo y utilizando desde mediados del siglo XX, en una era post Segunda Guerra Mundial, en la cual las grandes potencias vieron la necesidad de creación de organismos multilaterales que unificaran a la sociedad internacional, estructuraran el orden mundial y ayudaran a la reconstrucción de un mundo devastado por la guerra. Los autores citados en este artículo dan varios ejemplos palpables del multilateralismo en acción, aunque en este artículo se hace énfasis en dos de los problemas actuales más importantes: la crisis sanitaria y el cambio climático. Derivado de una crisis como la pandemia de COVID-19 ha surgido el mecanismo COVAX, para asegurar mediante un sistema multilateral, la repartición equitativa y justa de la vacuna anticovid en todo el mundo, la denominada “Diplomacia de las Vacunas”.

Es así como el multilateralismo es imprescindible para que existan mecanismos de colaboración, pero, sobre todo, de soluciones conjuntas que tengan resultados tangibles, siempre teniendo en mente que sean en beneficio de la población mundial y que aseguren un futuro próspero y sostenible.

Fuentes

    Cox, R. (1992) Multilateralism and World Order. Cambridge University Press. Review of International Studies, Vol. 18, No. 2. Pp. 161-180

    Keohane, R. (1990) Multilateralism: An Agenda for Research. International Journal 45, no. 4. Pp- 731-764.

    Magaña, A. (2018) El multilateralismo como antídoto. La nueva estrategia europea para superar una crisis existencial. En La apuesta por el Multilateralismo, Foreign Affairs Latinoamérica, Vol. 18 Núm. 2. Pp. 14-20.

    Manrique de Luna, A. (2009) El Multilateralismo en las Relaciones Internacionales. Revista Ius Et Veritas.

    OMS. (s/f) COVAX: colaboración para un acceso equitativo mundial a las vacunas contra la COVID-19. Recuperado de: https://www.who.int/es/initiatives/act-accelerator/covax

    ONU. (2021) El multilateralismo encuentra soluciones a los retos mundiales y, sin embargo, lucha por encontrar un camino efectivo para aplicarlas. Noticias ONU. Recuperado de: https://news.un.org/es/story/2021/10/1498862

    Sullivan, J. (2018) El mundo después de Trump. Cuánto puede soportar el sistema. En La apuesta por el Multilateralismo, Foreign Affairs Latinoamérica, Vol. 18 Núm. 2. Pp. 42-52.

    Weck, W. y Marten, T. (2020) Multilateralismo perspectivas latinoamericanas. Fundación Konrad Adenauer. Programa Regional Alianzas para la Democracia y el Desarrollo con Latinoamérica, ADELA.


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M., . “¿Qué es el multilateralismo?.” CEMERI, 8 sept. 2022, https://cemeri.org/enciclopedia/e-que-es-el-multilateralismo-fv.